En la Serie del Rey 2021 se coronó el béisbol

septiembre 20, 2021

Por JOSUÉ MUTUL GUEVARA

Después de asimilar el trago amargo de ver a tu equipo perder su segunda “Serie del Rey” consecutiva y ya con las emociones relajadas y la mente fría, deseo expresar lo siguiente.

Cuando se anunció a los equipos que contendrían por la copa Zaachila en su edición 2021, había una gran expectación de esta serie inédita, pero nadie esperaba lo que nos depararía.

No sólo era el tema de la distancia extrema de poco más de 4,000 kilómetros que tenían que recorrer los equipos (literalmente atravesando toda la República Mexicana), sino el tema adicional que eran los equipos que habían dejado en el camino para llegar a la final, que fueron los que lideraron sus zonas y que eran amplios favoritos para levantar la ansiada copa (Mariachis de Guadalajara y Diablos Rojos del México).

Por su puesto que se esperaba una serie aguerrida y peleada; los pronósticos indicaban que iba a ser una serie de cuando menos 6 capítulos, puesto que ambos equipos venían con el ánimo a tope, con las armas afiladas y listas para darse con todo.

Todo parecía miel sobre hojuelas para el equipo melenudo. Nadie esperaba que la novena yucateca regresara de la frontera con medio título en la bolsa.

Cuando se reanudó la serie en el parque de “La Serpiente Emplumada” los Leones se llevaron el primero en su casa, dejando prácticamente contra las cuerdas a Tijuana.

Por supuesto que para quiénes somos seguidores de los reyes de la selva había una gran ilusión de ver a nuestro equipo coronarse en casa; podría asegurar que en toda la fiel afición yucateca no había lugar a dudas que la quinta estrella llegaría sí o sí.

No obstante, el deporte rey estaba a punto de mostrar su magia y enigma, puesto que, si los Leones barrían a los Toros en cuatro encuentros, iba a quedar como un resultado más de series finales, pero el caprichoso “juego de pelota” tenía planeado algo más grande: una serie del Rey aderezada con un ingrediente especial llamado “HAZAÑA”.

Los dioses del juego de pelota habían designado a Junior Lake como el “elegido” para esculpir la “hombrada” del equipo fronterizo con un atrapadón que ahogo el grito de todos los aficionados que se congregaron en el coloso de la Unidad Morelos y de los aficionados que en casa gritamos cuando salió el cañonazo del bat de Luís “Pepón” Juárez.

Júnior Lake (centro) le dio vida a los Toros en el quinto encuentro

No quedaba duda, el momento ya no le pertenecía al equipo melenudo. Se notaba en los jugadores. Los brazos ya no se veían dominantes y los bates terminaron por apagarse, todo lo contario al equipo de Tijuana que se creció y en casa hizo valer su localía.

Durante el séptimo juego recibí la llamada telefónica de un buen amigo, aficionado de hueso colorado al béisbol y a los Pericos de Puebla.

Desde Puebla me marcó para decirme que estaba toda su familia en la sala viendo el partido y que es de las mejores series finales que ha visto. Me deseó suerte lo cual agradecí. Antes de colgar la llamada le pregunte: ¿A qué equipo le van? Y en coro escuche que digan: “¡A los Toros!”.

Ahí me cayó el veinte de lo que estaba pasando. Lo que había realizado el equipo de Tijuana estaba haciendo que las personas se identifiquen con el conjunto fronterizo. Habían acaparado la atención de toda la afición y por su puesto estaba generando una especie de simpatía y ejemplo de motivación.

Muchas personas veían en el deporte un ejemplo de lucha ante la adversidad y superación.

Considero que a excepción de los que somos de la Península de Yucatán, la mayoría de los aficionados estaban identificados con los Toros de Tijuana.

Sin lugar a dudas, aunque la Copa Zaachila fue levantada por el equipo de Tijuana, el que realmente se corono fue el béisbol, que nos regaló después de 50 años el poder ser testigos de otra hazaña, la de un equipo que se levanta de un 0-3 para ser campeón del béisbol mexicano.

El “deporte rey” también se corono al ser la serie final más vista en la historia de nuestro país.

También al ser motivación para muchos niños y jóvenes que en poco tiempo serán las próximas estrellas de la LMB; incluso, personas que no eran aficionadas al béisbol no se pudieron resistir a tomarle cariño al “juego de las estrategias”.

Por último, como aficionado a los Leones de Yucatán desde hace 34 años (a los 6 años me llevaron a ver mis primeros juegos de béisbol), no tengo nada que reprochar, simplemente así de caprichoso es el béisbol. No obstante, es de reconocer que es el bicampeón de la zona sur, y subcampeón de la LMB por segunda vez consecutiva, algo nada fácil de lograr en una liga tan competitiva. Esperamos que para la próxima las cosas estén de nuestro lado.

Aunque duele ser víctimas de una hazaña, el ganador sigue siendo el béisbol que nos enamora con su manera tan inesperada y espontánea de ser; con su caprichosa manera de dar o quitar, con su final inesperado hasta el último out… Por eso y más ¡Sigue siendo el deporte rey

Un comentario

  • kukulcan 72 septiembre 20, 2021en11:25 pm

    Estimado, la verdad no veo que gano el beisbol, porque es muy raro ver como los jugadores de los leones hacían fallas garrafales (como la de Aguilar en el sexto juego, pues se le cayó una pelota que hasta para amateur es una falla, y siendo él tan seguro no se explica). en lo personal pienso que hubo algo raro, que como ustedes lo ponen en otro artículo de este portal, fueron unos (bateo y pitcheo) antes y otros después de la lluvia, me gusta el beisbol, y no me parece fácil entender como el Pepón se cayó, como se explica que de ser el más encendido te vayas tan abajo.

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