Salieron de la cueva y se volvieron estrellas

febrero 9, 2021

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

No hay amargura. Mucho menos decepción por los movimientos, pero, ¿Qué sería de los Leones de Yucatán con los peloteros que dejaron ir y que brillaron de manera especial en otros equipos de la Liga Mexicana?

No incluimos a Manuel Rodríguez. “Bolón” está en el radar de las Mayores con los Cachorros de Chicago, ni a Miguel Aguilar, que sigue “picando piedra” en las sucursales de los D’Backs de Arizona, ni a Esteban “Pony” Quiroz, llamado a debutar este año en las Mayores con los Rays de Tampa Bay. En esta historia hablaremos de los peloteros mexicanos o de doble nacionalidad que brillaron en la Liga Mexicana o en el béisbol profesional, luego de ser “negociados” por los Leones.

EDUARDO VERA: A poco de ser firmado, los Leones vendieron su contrato a los Piratas de Pittsburgh en 2011. Luego de recorrer todos los niveles, fue liberado luego de lanzar en Triple A, con los Indios de Indianápolis. Los Leones perdieron sus derechos sobre Eduardo en 2014, cuando se los cedieron al Águila de Veracuz a cambio del guardabosque José Manuel Orozco, quien sólo jugó ese año y bateó para .249 con 44 producidas.

Al convertirse el equipo jarocho en Tecolotes de los dos Laredos, estos se quedaron con los derechos de retorno de Eduardo, mismos que negociaron a los Acereros de Monclova en diciembre de 2019, con los que podría lanzar la próxima campaña.

MANUEL FLORES: Luego de debutar con los Leones, Flores fue vendido al Águila de Veracruz, novena a la que ayudó a conquistar el banderín del circuito gracias a su sensacional 11-5 en ganados y perdidos.

El derecho de Chicxulub Pueblo es el yucateco con más victorias en la Liga Mexicana, con 91-89 en ganados y perdidos. En sus primeras seis campañas con las fieras, compiló 22-19.

JOSÉ SAMAYOA: Llegó gratis (en una negociación con sus primos Algodoneros de Unión Laguna) y fue cambiado a los Toros de Tijuana, con los que iba a lanzar en 2020.

Samayoa tiene seis temporadas de experiencia en LMB, cinco con los Leones, con los que acumuló 32-13 en ganados y perdidos y efectividad de 3.24 en 75 encuentros, 51 como abridor. Se despidió de los Leones en 2019 cuando compiló 9-5 con 4.05 de PCL.

A cambio de Samayoa, los Leones recibieron a Fernando Pérez.

JESSE CASTILLO: El héroe de la coronación de los melenudos en 2006, fue cambiado al Águila de Veracruz el 16 de marzo de 2010, luego de defender la franela yucateca de 2005 a 2009, lapso en el que apenas atizó 12 cuadrangulares. Tras salir de las fieras, Jesse se consolidó, maduró y fue, incluso, MVP de la Liga Mexicana en el torneo de primavera de 2018 jugando para Monclova, cuando bateó para .378. Tras casi un año sabático, Jesse regresó este invierno a la Liga Mexicana del Pacífico jugando para los Algodoneros de Guasave, con los que bateó para .293, con nueve bambinazos y 41 producidas. Fue tomado por los Tomateros de Culiacán como refuerzo y ganó el título al Más Valioso en la final, que ganó el equipo culichi.

En la Serie del Caribe que acaba de finalizar bateó para .294 y fue el único mexicano incluido en el equipo ideal, como bateador designado.

RYAN VERDUGO: Este zurdo californiano, quien intervino en un partido en las Grandes Ligas (Reales de Kansas City), acaba de tener un gran invierno con los Naranjeros de Hermosillo. Hizo un letal 1-2 zurdo con Juan Pablo Oramas. En la postemporada, Verdudo terminó con 3-1 en cinco aperturas, con 2.18 de PCLA, con 16 ponches y once bases por bolas en 33 entradas lanzadas.

Verdugo llegó en 2011 a los Leones procedente del Águila, pero nunca lanzó con las fieras; es más, nunca se clazó la franela yucateca. Fue liberado por las fieras en abril de 2017 y hoy está entre los probables abridores de los Acereros de Monclova.

BRIAN HERNÁNDEZ: Igual que con Verdugo, nunca se le vio en la caseta; tampoco se puso el uniforme de los Leones. Empero, este jugador de cuadro de doble nacionalidad, hijo de mexicanos, fue enviado por los Leones a los Tigres de Quintana Roo a cambio de Esteban “Pony” Quiroz.

Su calidad en la antesala está fuera de discusión.

Hernández llegó a los Tigres en 2017, cuando los hermanos Arellano eran dueños de Unión Laguna y Yucatán. De ahí la razón por la que los melenudos pudieron cambiarlo a la novena de Bengala.

LUIS BORGES: Ya se retiró. Sus mejores años fueron con los Leones (fue campeón en 2006), pero la nueva administración del equipo hizo una “limpieza” de peloteros yucatecos y fue enviado en 2014 al Águila de Veracruz, del que pasó a los Saraperos de Saltillo a cambio de Issmael “Maylo” Salas.

Con el equipo del sarape, Luis tuvo también campañas formidables, como la de 2014 cuando fue campeón en hits conectados con 173.

En cuatro campañas con Saltillo (tras la de 2017 se retiró para trabajar como scout de Pittsburgh), Borges bateó 508 hits. Incluso, rebasó a Wílliam Berzunza, a quien desplazó al cuarto lugar de la lista de yucatecos con más incogibles en la Liga Mexicana.

CONCLUSIÓN: Imagínese hoy una rotación con Eduardo Vera, Manuel Flores, José Samayoa y Ryan Verdugo y con Jesse Castillo en la inicial.

Y con Mario Meza y Línder Castro en el bulpén…

Sus razones tuvieron los directivos en su momento y se respetan, pues tampoco es honesto cuestionar los movimientos “a toro pasado”.

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