Los Tomateros, tintos en sangre, increíbles campeones,

enero 31, 2021

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Jesse Castillo volvió a ser héroe de una final. Como en 2006 ante los Sultanes de Monterrey, con el uniforme de los Leones de Yucatán y en extrainnings, Castillo bateó cuadrangular que dio a su equipo la corona. Esta sábado lo hizo en Hermosillo en la décima entrada, para dar a los Tomateros el banderín de la Liga Mexicana del Pacífico, con un triunfo de 7-6 sobre los Naranjeros, en el séptimo choque.

Castillo fue un depredador. Fueteó par de cuadrangulares y produjo tres carreras, para llevar a los Tomateros a la Serie del Caribe, luego de ganar una de las más encarnizadas y dramáticas series finales de la pelota invernal, en la que los culichis demostraron gallardía y amor propio, para ganar tres partidos en fila y retener el trono de la LMP.

 

Fue el título 13 de los Tomateros y el cuarto para Benjamín Gil como timonel.

No hubo tiempo para celebrar, pues el equipo jugará mañana a las 9 de la noche (tiempo del centro de México) su primer partido del clásico caribeño, ante Colombia.

Con la pizarra 6-6 y ante el as del bulpén Fernando Salas, Castillo bateó un obús que se fue entre los bosques central y derecho, para la carrera de la ventaja y, finalmente, del triunfo.

Y como en 2006 con los Leones, Castillo recorrió los senderos con el brazo derecho en alto.

Luego de tomar ventaja de 1-0 en su primer turno al bate, los Naranjeros comenzaron a sufrir y a ver lejana la gloria. Aunque nivelaron la pizarra, los Tomateros, con Jesse con bujía, se levantaron con su tercera coronación consecutiva en siete desafíos.

 

Todo comenzó con un devastador puñetazo en el rostro en la cuarta entrada: cuatro carreras y fuera de la loma una de tus esperanzas: el lanzador César Vargas.

Fueron 10 los tomateros que se pararon en el cajón de bateo, ataque que Joey Meneses comenzó y terminó.

El llamado “Indio blanco” gorreó la inicial al arrancar la tanda y anotó luego de imparables consecutivos de Efrén Navarro y Michael Wing. Vargas firmó transferencia a Jesse Castillo para congestionar el lunetario, y Navarro anotó con imparable de Alexis Wilson.

Juan Navarrete llamó del calentadero a Marcelo Martínez, quien admitió incogible de Yoelkis Guíbert, que envió a la registradora a Wings y a Castillo. Guíbert fue out al pretender llegar a la intermedia.

El ataque de los culichis continuó, pero ya no dañaron a los locales.

Con Wilson en la esquina caliente, José Guadalupe Chávez recibió boleto; Ramiro Peña murió en elevado al torpedero y las bases se volvieron a congestionar cuando Marcelo firmó transferencia a Sebastián Elizalde; empero, Meneses elevó al central para acabar con las angustias. Diez bateadores, cuatro carreras, tres dejados en base.

PROMISORIO INICIO NARANJA

Los Naranjeros arrancaron el encuentro con ventaja. Y nunca bajaron los brazos, pese a esas cuatro carreras del segundo y a que los Tomateros llegaron a tener ventaja de 6-2 en la pizarra.

Fue en el episodio de las buenas noches cuando Norberto Obeso pisó el plato impulsado por sencillo de Víctor Mendoza.

En el segundo, luego del ataque de cuatro de la visita, los hermosillenses se acercaron a 4-2 con un timbrazo, remolcado por Jasson Atondo con globo de sacrificio, con el que Rolando Acosta llegó a la goma.

Culiacán aumentó su ventaja a 5-2 en el tercer rollo por cuadrangular de Jesse Castillo, su cuarto en la postemporada, y a 6-2 en el quinto, producida también por Castillo, esta con elevado de sacrificio en los spikes de Meneses.

Pero los Naranjeros no bajaron los brazos. Un joven hermosillense, Isaac Paredes, llamado como refuerzo, que estaba apagado, fue clave para el empate en la pizarra.

En el cierre se acercaron a 6-3 cuando Jasson Atondo aprovechó un rodado de Yadiel Hernández a la internedia para arribar a la registradora, y en la séptima empataron el pizarrón 6-6 de manera sensacional. Electrizante.

Carlos Torres, quien acababa de relevar a Arturo López, sacó el primer out, pero permitió que se embasaran Obeso (con transferencia) y José Cardona (con sencillo). Eliminó a Yadiel Hernández en rola a la inicial para el segundo out, pero admitió cuadrangular de Isaac Paredes, bueno para tres carreras y el 6-6 en la pizarra. Como decían los viejos cronistas, partido nuevo: 6C, 8H y 0E para cada equipo. El banderín y el boleto para la Serie del Caribe se decidiría en dos entradas, aunque finalmente fue en tres.

BALANCE DEL PITCHEO

Vargas sólo lanzó una entrada y cinco bateadores de la segunda, con tres hits, cuatro carreras, dos bases y un ponche. Luego subieron al montículo Marcelo Martínez (3IP, 3H, 1C, 2BB y 4K), Wílmer Ríos (dos bateadores, con un hit, una base y una carrera), Ozzie Méndez (2IP, 1H), Raúl Barrón (1E, 2K), Robinson Léyer (1IP, 1BB y 1K) y Fernando Salas, quien sufrió la derrota.

Por Culiacán abrió Edgar Arredondo (4IP, 3H, 3C y 3BB), a quien siguieron Carlos Vázquez (2/3 con 1H), Jesús Adrián Castillo (1/3), Arturo López (1IP, 1BB), Carlos Torres (2/3, 3H, 3C y 1BB), Sasagi Sánchez (1 y 1/3. 2H, 1K y 1BB) y el ganador Alberto Baldonado.

 

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