Ocho Díaz y un Rivero en el diamante

enero 28, 2021

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

¡Anotador, cambio!: sale Roberto Díaz y entra Roberto Díaz.

Y no era una broma para el hombre que llevaba la anotación del partido.

Fue algo que pasó varias veces al equipo Todos Temax que intervino hace 24 años en la Liga de Béisbol de segunda fuerza de Cordemex, como en su momento, hace 40 años, sucedió a los Mayos de Xcanatún en el campeonato de la Col. Bojórquez.

Como los Mayos (todos eran miembros de la familia May), casi todos los integrantes del equipo temaxeño era de apellido Díaz. Bueno, todos y un Rivero.

“Yo pitcheando, mi papá (Roberto Díaz Núñez) catcheando, mi hermano (Romhar Díaz) en short stop; mis primos (Jesús Díaz Rodríguez) en primera y en dos jardines (Oscar y Roberto Díaz Rodríguez), Porfirio Díaz en la antesala y Armando Rivero Ancona  en el jardín central. Era el único que no era Díaz, pero todos nacidos o de padres temaxeños. Fue algo único”, dice Roberto Díaz Santamaría.

Don Porfirio Díaz (un vecino de la familia Díaz Santamaría, no el dictador) y sus dos hijos Porfirio y Rodrigo eran invitados. El apellido los hacía elegibles. Rodrigo, incluso, fue firmado por los Leones.

En el equipo había sus escalafones y algo de la realeza.

Don Roberto era el “Lord”, el jefe, el directivo principal, el representante, el mánager y el papá de Roberto y Romhar, y Armando Rivero Ancona es nada más y nada menos que hermano del “Príncipe de Temax”, Géner Rivero.

Fue un proyecto recreativo, para juntarse y jugar los domingos. De ese equipo (o quizá sería mejor decir, de esa familia) Roberto Díaz Santamaría llegó a la Liga Mexicana y a la Liga Mexicana del Pacífico como umpire y Rodrigo prefirió quedarse en casa, cuando, como prospecto de los Leones, el scout de los Rojos de Cincinnati, Chuck Lamar, pretendió firmarlo para Estados Unidos. Eran aquellos tiempos en los que los melenudos tenían convenio de trabajo con los Rojos y Rodrigo era un recluta interesante de los rugidores.

“En ese entonces ni idea tenía que iba a ser umpire”, dijo Roberto, quien en la imagen de abajo (es el segundo de izquierda a derecha) aparece en el Estadio Panamericano, casa de los Charros de Jalisco, antes de un encuentro que resultó histórico hace dos años, pues esa noche el lanzador de los tapatíos, Orlando Lara, labró el primer sin hit ni carrera en ese estadio. Los hombres de azul fueron, de izquierda a derecha, Jesús López, Roberto, Ricardo Marín y Aarón Miller.

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