Al Bat: Minnie es Minnie

diciembre 1, 2020

Por Jesús Alberto Rubio

El colega Isauro Jerez Rochin recordó ayer que Orestes “Minnie” Miñoso, junto con su hijo, del mismo nombre, jugaron también en Cananea.

Bien, Isauro.

Mire:

Lo trascendente de Miñoso fue que hizo historia jugando siete décadas en el beisbol profesional, hecho que, entre otros grandes registros-momentos, lo tienen en el Recinto Sagrado de México, Chicago, Miami, Cuba y el Pabellón de la Fama de la Serie del Caribe (2005); ingresó junto con Willie Mays, Rod Carew y Juan Navarrete, el hoy estratega de los Naranjeros de Hermosillo.

Rescatemos otros datos del gran “Minnie” que engrandecieron su figura/perfi en el orbe beisbolero:

En enero de 2008 recibió el premio “Jackie Robinson” por su brillante carrera de 17 temporadas (1949-1980).

Participó en la Serie del Caribe de 1957, en La Habana, donde bateó para .391, y en la de 1958, en San Juan, Puerto Rico, en la que finalizó con .394.

Un gran caballero y ejemplo a seguir por cualquier jugador de todos los niveles y latitudes.

Por algo tiene su estatua en la terraza que ocupa la parte posterior del jardín central del U.S. Cellular Field de Chicago. Incluso, las revistas The Sporting News y Baseball Digest, ya lo catalogaron entre los 15 mejores jardineros izquierdos de la historia.

En los años 50 fue clasificado como el jugador más destacado que llegó de la isla antillana y luego junto al pitcher Adolfo Luque se les consideró como de lo mejor que habían llegado procedente de Cuba a la Gran Carpa.

El legendario pelotero nacido el 29 de noviembre de 1925 en Perico, Cuba, fue siete veces All-Star de los White Sox y en el 2003, electo como miembro ilustre de los Salones de Deportes y de Béisbol Mundial de Chicago.

A Orestes (“Simplemente llámenme “Minnie”, decía) en EU se le conoció como “El Cometa Cubano”, siendo en 1951 cuando pasó a la historia al romper la barrera racial con los Medias Blancas.

En esa temporada se convirtió junto al torpedero venezolano Alfonso “Chico” Carrasquel y al lanzador cubano Conrado Marrero, en los tres primeros peloteros latinos en participar en un Juego de Estrellas.

Ese año también fue el primer campeón latino en ambas ligas en triples jugando con los Indios de Cleveland y Medias Blancas (14). La cifra completa la logró con Chicago.

Más tarde, el 57 con los mismos patipálidos, de nuevo pasó a los anales históricos en ser el primer pelotero de habla hispana de Ligas Mayores en dobles (36).

En ocho campañas pegó .300 o más; tres veces fue campeón robador de bases; ganó 3 Guantes de Plata como jardinero y estuvo en 9 Juego de Estrellas… y ocho veces fue nominado para el JMV.

Promedió en 17 campañas un global de .298, que muy bien pudo ser superior a la cifra mágica; sin embargo, su prolongada estadía, jugando a una mayor edad que el común de los demás, obviamente le bajó el porcentaje

En Cuba y Ligas Negras

Orestes empezó en 1945-46 a jugar pelota profesional a los 23 años con los Tigres de Marianao y con ellos pasó tres temporadas invernales.

Para el verano, se le vio en las famosas Ligas Negras vistiendo la franela de los New York Cubans en calidad de tercera base.

El 46 en 33 partidos bateó .260 y el 47 aumentó a .294 en 55 juegos. En esta última campaña fue seleccionado para el Juego de Estrellas de ese recordado circuito.

El 47 fue la última vez que se celebró una Serie Mundial de las Ligas Negras y Orestes fue la gran estrella con sus New York Cubans, quienes vencieron cuatro juegos a uno a los Cleveland Buckeyes.

A la Gran Carpa

Orestes fue también de los favorecidos por el histórico rompimiento de la barrera de color cuando en 1947 los Dodgers de Brooklyn firmaron a Jackie Robinson:

Después de un año en Ligas Menores, el 19 de abril de 1949 llegó a Cleveland y ahí haría gran pareja con Beto ´´Avila (arribó el 30 del mismo mes) y con Larry Duby (primer negro/5 de julio de 1947 en la LA).

También ahí se encontró con el más notable lanzador de Ligas Negras, Leroy “Satchel” Paige (6-1), quien había debutado el 9 de julio del 48 para luego convertirse en el primer negro en lanzar en una Serie Mundial, la de ese año en que su equipo le ganó en seis juegos a los Bravos de Milwaukee teniendo también a Bob Lemon (20-14) y Gene Bearden (20-7).

¡Primeras cinco décadas!

Después de su retiro oficial de las Grandes Ligas el 5 de julio de 1964 con los Medias Blancas, el cometa cubano reapareció como atracción de taquilla con los patipálidos en 1976 y 1980, un privilegio que posteriormente le fue negado dos veces, la última de ellas en 1992.

El sábado 11 de septiembre de 1976, Minnie actuó como bateador designado, enfrentándose al zurdo Frank Tanana de los Angelitos de California, fallando en tres turnos al bate.

Al día siguiente se convirtió a los 53 años de edad, en el toletero más viejo en conectar un hit en el Gran Circo, al dispararle un sencillo hacia el jardín izquierdo al zurdo mexicano Sid Monge, en el primero de una doble cartelera.

En octubre de 1980, se unió al serpentinero zurdo Nick Altrock, como los únicos en los anales de las Ligas Mayores, en actuar en cinco décadas diferentes.

En esa ocasión bateó como emergente en la novena entrada contra Tanana y pegó un elevado de foul a las manos del receptor Dave Skaggs. Al siguiente encuentro empuñó nuevamente la majagua como emergente, roleteándo a la tercera base.

El comisionado Fay Vincent le negó rotundamente en 1992 participar en seis décadas, pero tres meses después, el presidente de la Liga Americana Bobby Brown, lo autorizó para que jugara el 30 de septiembre de esa temporada, pero los Medias Blancas decidieron que no lo hiciera por miedo a que sufriera una lesión grave.

A pesar de lo sucedido en 1992, al año siguiente con rola al pitcher bateando de emergente con los Santos de San Paul de la Northern League pasó a ser el segundo en jugar en seis décadas junto a Hube Kittle, quien había lanzado en las Ligas Menores desde 1930 y que en 1980, siendo entrenador del Springfield en la Asociación Americana, había lanzado ya a los 63.

Pero eso no fue todo, pues el legendario Miñoso.

A los 80 años de edad, se convirtió el miércoles 16 de julio de 2003, en el primer y posiblemente último jugador en participar en siete décadas distintas.

Para lograr su hazaña vistió nuevamente la franela de los Santos de San Paul, actuando de nuevo como bateador designado.

En México

Ayer le compartí cuando llegó a Hermosillo y lo que hizo con la escuadra Naranjera como mánager jugador, especialmente al coronarse champion bat en la campaña 67-68 quitándole la racha a Espino de seis títulos seguidos.

“Minnie” también fue campeón bat con Hermosillo y también con los Venados de Mazatlán en la temporada 1969-70 con porcentaje de .359.

Brilló en la Mexicana

En la Liga Mexicana de Béisbol mostró ser un notable caso de durabilidad:

Llegó a sus 43 años y concluyó su estadía como un verdadero profesional al cifrar 51:

A partir de 1965 (fue campeón en dobles con 35), jugó cinco temporadas con los Charros de Jalisco (Ahí era el “Charro Negro”) y cuatro con el Unión Laguna.

En su estadía en ese circuito acumuló un excelente promedio ofensivo de .317, con 377 impulsadas.

Con Jalisco en sus dos primeros años pegó .360 y .348 y en la temporada del 69 se despidió del equipo con .320… dígame usted.

Campeón con Charros

El 67 fue parte de los campeones Charros dirigidos por Memo Garibay, quien tuvo en Andrés Ayón (25-6) y Juan Suby (2.36) a los campeones den ganados y perdidos y efectividad, respectivamente. También brillaron Simón Betancourt (12-8), Waldo Velo (9-11) y el cerrador Manuel Lugo.

Miñoso se combinó en la primera junto a Idelfonso Ruiz; en la segunda estuvo Gabriel Lugo y Domingo Rivera y en los jardines, Eladio Urías, Francisco «Pancho» García, José «Pepe» Rodríguez, Juan Francisco Menchaca y Benjamín «Cananea» Reyes.

Elrod Hendrick, quien al siguiente año debutaría con los Orioles de Baltimore, fue el receptor y anote la clase de temporada que tuvo: .316, 41 cuadrangulares y 112 producidas (y 18 dobles).

Manager-jugador

Cuando en 1970 los Charros trasladaron su franquicia a Gómez Palacio, Durango, Miñoso fue designado manager-jugador del equipo y mire el line up que armó esa ocasión para el juego inaugural:

Gonzalo Villalobos (8), Armando Murillo (5), Zoilo Versalles (6), Ildefonso Ruiz (3), Pancho García (9), Alfredo “Yaqui” Ríos (4), Fernando Castro (7), Miguel “Pilo” Gaspar (2) y Agustín Figueroa (1).

En el pitcheo también tuvo al “Caballo” Arnulfo Adame (19-14), Ramón Jusino, Pepe Leyva, Roberto Castillo, Germán Raygoza, Simón Betancourt, Rodrigo Sandoval Santos, entre otros.

Miñoso bateó .486 pero sólo en 40 juegos. Pancho García fue campeón bat (.346), dobles (44) y sencillos (185) e Ildefonso en procedidas (99).

Fue el año en que Moisés “Moi” Camacho llegó a los dos mil hits en ese béisbol).

El 71 logró un excelente .315 y en el 72, a mediados de campaña, José “Zacatillo” Guerrero lo sustituyó en el timón, pero siguió activo como jugador, terminando con .285.

Su última temporada con Unión Laguna, en 1973, terminó con .265, 12 jonrones, 83 impulsadas y diez estafas, pero lo más admirable de todo fue que lo hizo a sus ¡50 años de edad… clase de longevidad del cubano!

Todavía en 1976 dirigió y jugó para el Puerto Vallarta y es famoso el hecho de que junto a su hijo Orestes conectaron jonrones consecutivos durante un partido decisivo del playoff, una proeza únicamente igualada después por Ken Griffey (Sr) y Ken Griffey (Jr) en las Grandes Ligas.

Suficiente con el “Minnie”por hoy.

 

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *