Baila como Bruno Mars y batea como Jeter

octubre 23, 2020

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Si hay un nombre que los seguidores de los Yanquis de Nueva York no quieran escuchar, es el de Randy Arozarena, jardinero de los Rays de Tampa Bay.

Randy Arozarena: Los seguidores de los Yanquis de Nueva York no quieren saber del jardinero cubano

Arozarena, a quien los cronistas estadounidenses ya comparan con Bruno Mars por su gusto por el baile, fue clave en la serie divisional, en la que los Rays, pese a la gran actuación de Giancarlo Stanton y a dos buenas aperturas de Gerrit Cole, eliminaron al equipo neoyorquino, y anteayer alcanzó al gran capitán de los Bombarderos Derek Jeter.

El cubano, a quien, por fin, los medios voltean a ver, conectó el miércoles un hit al cuadro, con el que sumó 22 en la postemporada y empató la marca para un novato establecida por Jeter en 1996.

El batazo, que significó el primer hit de Arozarena en la Serie Mundial que Tampa juega contra los Dodgers, lo conectó en el noveno rollo ante el relevista Jake McGee. Fue un rodado difícil por la antesala, que manejó Justin Turner, quien no pudo enfriar a Arozarena en la inicial. Randy pisó la colchoneta antes que llegara la pelota al guante de Max Muncy.

El cubano solo necesita un hit más en al menos tres partidos garantizados (la Serie Mundial es ahora a ganar tres de cinco posibles), que podrían ser más, para que Arozarena borre de los libros de récords el nombre del “Capitán América”.

Pero todavía hay más.

Si Arozarena conecta un cuadrangular llegará a ocho en la postemporada e igualará el récord que tienen Barry Bonds (2002), Carlos Beltrán (2004) y Nelson Cruz (2011).

Arozarena acumula ahora 48 bases totales en la postemporada y está a dos de alcanzar a David Freese (50 en 2011), quien tiene el récord de postemporada.

No muy lejos está la marca de más hits en una postemporada de Pablo Sandoval, quien conectó 26 en 2014.

DE RISA

Nunca faltan los detractores. Cuando se habla de los récords del cubano-mexicano, hay quien señala que está jugando en una postemporada extendida (hubo una serie adicional, que los Rays jugaron con los Azulejos de Toronto) y que necesitó 16 encuentros para batear 22 incogibles, cantidad que Jeter conectó en 15.

Por cierto, un famoso analista de la televisión mexicana dijo ayer, al hablar de Arozarena, que llegó a México en una lancha, luego de cruzar el ¡Canal de Panamá! Además se apuntó otra pifia: dijo que cuando comenzó a jugar en México le pagaban 2 mil pesos por partido ¡en Oaxaca!, en vez de en Oxkutzcab.

 

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