El sueño frustrado de Vera y «Bolón»

septiembre 26, 2020

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

La ilusión de la afición yucateca de ver este año al primer hijo del Mayab en las Grandes Ligas se apagó ayer, cuando los Cachorros de Chicago pusieron en la lista de lesionados de 45 días a Manuel Rodríguez Caamal a causa de una lesión de hace casi siete meses (sobrevino el 1 de marzo en un choque de la pretemporada ante los Marineros de Seattle) de la que supuestamente ya estaba restablecido.

Tenía esperanzas de verlo, aunque sea en un relevo este fin de semana, en alguno de los últimos tres encuentros de la campaña regular. Quería escribir que “Boloncito” se tomó su “tacita de café” en la Gran Carpa e inscribió su nombre en la historia.

Pero la sistemática revisión de las transacciones en las Mayores (hasta cinco veces al día en el último mes) arrojó ayer la inclusión de “Bolón” en la lista de lesionados por aquel problema en el bíceps derecho que lo marginó de la pretemporada, hace casi siete meses.

Tras la lesión y la suspensión de la pretemporada por la pandemia, Manuel viajó a Yucatán y se rehabilitó en Mérida con el licenciado en Rehabilitación Luis Martín Noh Quintal; incluso, el 3 de julio, en un entrenamiento en Umán, hizo lanzamientos de 94 millas por hora, como quedó constancia en un vídeo.

Eduardo Vera Hernández (izquierda) y Manuel Rodríguez Caamal: hay más tiempo que vida

EDUARDO VERA, OTRO CASO

Una frustración similar se sintió cuando Eduardo Vera fue dejado en libertad por los Nacionales de Washington tras suspenderse la pretemporada.

Tras ser liberado el año pasado por los Piratas de Pittsburgh, Vera fue firmado por los Nacionales, que lo asignaron a los Senadores de Harrisburg, su sucursal de Doble A, con los que terminó el verano. Este año fue asignado a la principal sucursal, los Grizzlies de Fresno, pero la pandemia canceló la temporada de Ligas Menores y, al hacer recortes de personal, el yucateco quedó fuera.

En ambos casos no quiero hablar de discriminación; más bien prefiero pensar que hubo poca paciencia, mala lectura de los reportes y mal análisis de los partidos que lanzaron, específicamente Vera, quien en el último partido de la pretemporada de 2019, fue el ganador ante los Astros, en partido en el que dominó sin problemas a José Altuve, Alex Bregman y Michael Brantley.

Mire nada más.

Los Piratas de Pittsburgh ascendieron este año a Cody Ponce, de 25 años, quien fue compañero de Vera con los Indios de Indianápolis, sucursal de Triple A de los Piratas. Ponce fue obtenido en 2019 cuando lanzaba con el Biloxi, filial de Doble A de los Cerveceros de Milwaukee, con el que compilaba 1-3 en ganados y perdidos y 3.29 en efectividad.

Con los Indios, Ponce tuvo números de discretos para abajo: 1-3 en ganados y perdidos y 5.30 en efectividad. Antes de ser liberado por los Indios, Vera, de 26 años, compilaba 5-9 y 6.75 en 23 salidas.

Ponce, de California, Estados Unidos, se quedó pese a sus modestos números y este año, por las listas ampliadas, las lesiones y las dobles carteleras fue ascendido a las Mayores, en las que compiló 1-1 y 3.18 en PCLA en cinco apariciones, tres como abridor.

Vea el siguiente caso. Aclaro que no se trata de cuestionar a nadie, sino de poner la situación actual en perspectiva. El dominicano Ramón Rosso, que el año pasado con los Cerdos de Hierro de Lehigh Valley en la Liga Internacional (misma en la que jugó Vera) obtuvo apenas dos victorias y cuatro descalabros con una efectividad de 5.50 en 14 aperturas, fue debutado este año por los Filis de Filadelfia (0-1 y 6.52 en las Mayores). Y así como él hubo muchos. Jugar en las Mayores se abarató.

Una vez, cuando hablamos de las firmas de jugadores por organizaciones de las Mayores, Carlos Paz, el legendario mánager de los Leones de Yucatán, me dijo que rara vez se equivocan. De diez, aciertan en nueve. El caso de Vera podría ser esa equivocación.

Y por lo que toca a Manuel Rodríguez, espero que lo estén cuidando porque tengan buenos planes para el umanense en 2021. Sólo así me explico el que no hubiera debutado este año.

 

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