El poder femenino en el béisbol

abril 2, 2020

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

No se trata esta historia de repasar el legado de las mujeres en el béisbol profesional ni de seguir sus huellas (que ya son muchas), sino de presentar el gran aporte de las damas a la pelota de paga hoy día.

De 1997 a 2000, Ila Borders lanzó en una liga profesional de varones. En 2009, Justine Siegal se convirtió en la primera coach en un equipo de béisbol profesional masculino, y dos años después fue la primera mujer en lanzar en las prácticas de bateo en el “spring training” de los Indios de Cleveland. Posteriormente lo repitió en las prácticas de los Atléticos de Oakland, los Rays de Tampa Bay, los Cardenales de San Luis, los Astros de Houston y los Mets de Nueva York.

En 2015, Justine Siegal se convirtió en la primera entrenadora en la historia de una organización de las Mayores, al trabajar con los reclutas de los Atléticos.

Justine es la misma que trajo a Mérida en febrero de 2013 al equipo de Estados Unidos al primer torneo de béisbol femenil en Yucatán, el “Princesa Maya”, y fue una de las personas que más empujó a Oswaldo Morejón y su esposa Lizeth López Rojas para cuajar el proyecto de béisbol femenil en el Estado. El año pasado fungió como coach de Vinny Castilla (Hermosillo) y Juan José Pacho (Venados de Mazatlán) en la Liga Mexicana del Pacífico.

Jennie Finch fue mánager por un día de lo Bluefish de Bridgeport en una liga independiente, la Atlántica.

Ya encarrerados no podemos olvidar a Eri Yoshida, quien en 2008 fue la primera mujer en el béisbol profesional de Japón.

Y qué me dice de Rosi del Castillo, quien está en la historia del béisbol mexicano por haber sido la primera mujer en jugar en una liga profesional de varones, cuando en 2015 lo hizo con los Azulejos de Tamanché en la Liga Meridana. Ese año, los Marineros de Seattle hicieron historia al contratar a Amanda Hopkins, convirtiéndose en la primera mujer scout de tiempo completo en 60 años, desde Edith Houghton en 1951.

Astrid DeGruchy, Justine Siegal, Rosi del Castillo Alarcón, Ila Borders y Mayu Fielding, mencionadas de izquierda a derecha, cinco mujeres influyentes en el béisbol

Ellas son algunos ejemplos. Pero hay otras mujeres incrustadas en puestos estratégicos del pasatiempo; es más, para que quede más claro, en posiciones cercanas al terreno de juego, no en una oficina redactando cartas ni tomando dictados, sino en contacto directo con los peloteros.

Recientemente, el periodista Jason Mackey escribió una historia en el diario Pittsburgh Post-Gazette en el que habló de tres mujeres importantes con los Piratas de Pittsburgh: Mayu Fielding, Kinza Baad y Astrid DeGruchy.

Mayu Fielding comenzó con los Piratas como asistente administrativa en 2007 y rápidamente se cambió a su actual puesto, como coordinadora de educación, ayudando a los jugadores extranjeros a hacer la transición a la vida en Estados Unidos y, particularmente, a mejorar su inglés.

“Mayu me ha ayudado mucho en la parte de las clases de inglés”, dice el yucateco Luis Borges, coach de uno de los equipos de la Academia de los Piratas en Dominicana. “Su labor no es sólo con los jugadores, sino es con todos los que quieran mejorar su inglés”.

Kinza Baad se graduó de la Universidad de Virginia en 2017 y está en su cuarto año como asistente de scouteo.

El coach de Ligas Menores de los Piratas de Pittsburgh, Luis Borges, aparece con Mayu Fielding, una de las tres mujeres más importantes en lo que a béisbol se refiere con los bucaneros

Astrid DeGruchy hace un poco de todo, describiéndose a sí misma como la “controladora de tránsito aéreo” del departamento de scouteo internacional de los Piratas.

“Trabajé con ella en la parte del ‘scouting’; es una mujer muy inteligente, que se fija de los pequeños detalles y siempre anda creando nuevas formas de ver el scouteo”, señaló Luis Borges.

Las tres están escribiendo una impresionante historia con los Piratas de Pittsburgh, que con ellas en puestos clave, son un ejemplo para otras organizaciones.

Mayu es la más antigua de las tres en la organización.

“Cuando comencé aquí, probablemente era la única mujer en el béisbol, en esta organización. Había mujeres en otras áreas, pero no en el béisbol. A menudo me encontraba en una habitación llena de hombres”, dijo Mayu a Pittsburgh Post-Gazette. “Ahora somos más y tenemos roles importantes”.

Fielding, Baad y DeGruchy se distinguen en la organización por su influencia directa en las operaciones de béisbol.

A Fielding le gusta comparar lo que sentía al ser la única mujer en una habitación llena de hombres, con lo que un prospecto de los Piratas de Venezuela o República Dominicana debe sentir al venir a los Estados Unidos por primera vez.

Mayu Fielding también trata a los jugadores jóvenes como sus hijos, exhortándolos a ponerse de pie al saludar y hacer contacto visual con la gente con la que hable, recordándoles que el lenguaje corporal es importante.

“Mayu es una mujer que siempre está disponible, con una alegría que contagia”, señala Borges. “Es una apasionada de su trabajo y enamorada de los Piratas de Pittsburgh.

De manera particular, el ex torpedero de los Leones de Yucatán ha sentido el apoyo de la señora Fielding.

“Ella siempre anda buscando formas e ideas de como hacer para que yo mejore, con aplicaciones y clases en línea con diferentes maestros”, dijo Luis Borges.

Mayu se interesa también en los jóvenes, en especial en el aspecto de la adaptación a la vida de un beisbolista y más en Estados Unidos.

“No es que no estén interesados; es que se sienten intimidados “, dijo Fielding. “Necesitan tener confianza. Lo mismo que aprendí siendo la única mujer en una habitación llena de hombres. Eso es lo que necesito enseñar a los jugadores”.

Nativa de Venezuela, la señoa Fielding tiene historias divertidas, sobre cómo instruir a los prospectos de los Piratas para que no activen las alarmas de incendio y cómo abrir sus cuentas bancarias. También es la directora de la escuela preparatoria que operan los Piratas en la República Dominicana, supervisando su plan de estudios, instrucción y graduación anual.

“Los jugadores son jugadores de béisbol mientras están en el campo”, dijo Fielding. “Pero una vez que dejan el campo, son personas normales”, señala Mayu, en quien los reclutas de los Piratas confían como si fuera su propia madre.

EX LANZADORA CON BUEN OJO

Astrid DeGruchy era una lanzadora en el equipo de sóftbol de la escuela secundaria en Long Island. Ella filmaba a sus hermanos cuando iban a batear; luego revisaban el video cuadro por cuadro para encontrar sus áreas de mejora.

Esa pasión ha llevado a DeGruchy a prepararse. Estudió una maestría en Derecho y Negocios Deportivos en la estatal de Arizona, donde tuvo como maestro al ex comisionado de la MLB Bud Selig.

“En este momento hay muchas mujeres en el béisbol”, dijo DeGruchy. “Creo que cada organización tiene un par de mujeres en su departamento de operaciones de béisbol y eso es lo más importante “.

El camino de DeGruchy a los Piratas comenzó en las Reuniones de Invierno de 2018 que se celebraron en Las Vegas. Allí conoció al director de scouteo internacional de los Piratas, Júnior Vizcaíno. Nacida en Perú, DeGruchy se presentó y describió su amor por el béisbol y su habilidad para relacionarse con los jugadores latinos. Vizcaíno la entrevistó en el acto y la contrató.

Ahora, DeGruchy realiza viajes regulares a la República Dominicana y apoya a los scouts de los Piratas en Taiwán, Australia, México o donde sea. En uno de esos viajes a Dominicana conoció a Luis Borges. Y lo impactó.

“Es una mujer tenaz; siempre está disponible para responder cualquier pregunta”, afirma Luis Borges, quien se retiró como jugador para trabajar como scout de los Piratas, que hace algunos meses lo ascendieron a coach de uno de los equipo de la Academia, en Boca Chica, República Dominicana. “Astrid también es muy alegre y creativa”, agrega.

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