Denuncian probable conducta antideportiva de un pelotero cubano

diciembre 11, 2019

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

El representante de la Selección Hunucmá que juega en la Liga “Alberto Quintal”, Leonardo Trinidad Koyoc, denunció en una carta la presunta conducta antideportiva del beisbolista cubano Yusnier Calzada, que fue determinante en el resultado del partido decisivo de la final, jugado el domingo pasado en Kinchil.

En ese encuentro, los Marineros de Celestún obtuvieron el banderín al superar a Hunucmá 26-10, en partido acortado a siete entradas, oficialmente, por falta de visibilidad.

En una carta que nos envió, Trinidad Koyoc sospecha de la actitud antideportiva del tercera base Calzada, ya que, dice, en tres entradas “cometió siete errores”.

Las hojas de anotación del partido muestran que Calzada cometió cuatro marfiladas en los cuatro primeros episodios, aunque no se dice si pifió los batazos o tiró mal, ya que sólo está anotado “E5”.

En la primera, a batazo de Alan Euán; en la tercera, a batazo de Alan Arredondo, y dos en la cuarta, a rodados de Alan Arredondo Jr. y Mario Chay.

El ex jugador de los Leones Alan Arredondo (izquierda) entrega a Yusnier Calzada el diploma que lo acredita como campeón jonronero de la campaña que terminó el domingo de la Liga “Alberto Quintal”. Lo acompaña a la derecha el presidente del circuito, Leonel Quintal

El presidente del circuito, Leonel Quintal, realiza las averiguaciones pertinentes para poder tomar alguna decisión.

“No puedo hacer nada porque no hay pruebas”, dijo Leonel Quintal, quien no estuvo presente en e partido. “Voy a hablar con el anotador”, agregó.

El texto de la carta del dueño de la Selección Hunucmá es el siguiente:

Poco le duro el gusto a la selección Hunucmá, un equipo que había batallado con muchas situaciones difíciles en la temporada. Se había colocado a un triunfo del tan soñado campeonato derrotando por la mínima al ex pítcher de Liga Mexicana, el “Mr. Perfecto” Óscar Rivera.

En la noche de ese mismo día recibo la noticia del jugador Yusnier Calzada (quien es uno de sus principales refuerzos). Me dijo que no iba a regresar a jugar, dando motivos sin sentido aparente; me percaté que Calzada quería participar en otro torneo, por lo que pedí ayuda a los presidentes de los distintos campeonatos para que no se le permitiera jugar a este pelotero hasta que termine su compromiso.

Calzada, sin otra opción, se presentó a jugar el domingo (en Kinchil, sede del choque decisivo). Estábamos entusiasmados y llenos de ánimo ya que el estelar lanzador de Celestún, Óscar Rivera, los dejó para irse a la Liga Meridana. Sentíamos que teníamos más oportunidades que nunca de ganar este decisivo partido por ser, además, en un campo neutral. Se rifó la localía y Hunucmá empezó con el pie derecho ganando “el volado”.

Pero cuando comenzó el partido, los rumores empezaron a parecer ciertos. Algunas personas habían escuchado que había un jugador “vendido” a favor de Celestún.

Y Yusnier Calzada, el mismo que había amenazado con irse del equipo y dejar abandonado a Hunucmá en el encuentro decisivo, cometió 7 pifias en solo 3 entradas, sospechosamente a batazos que parecían fáciles. Calzada se había desempeñado bien en la tercera base durante todo el torneo.

Estos “pecados” de Calzada hicieron explotar al abridor Alex Casanova, quien apenas lanzó dos entradas y dos tercios y Celestún le fabricó 11 carreras (todas sucias). Fue relevado por Felipe Méndez, quien también fue castigado por el guante de Calzada. El mánager Cristian Campos (mejor conocido como “Nieves”) al ver esto movió a otro de sus refuerzos a tercera base (que no es su posición, pero se desempeñó bien) y Calzada fue enviado al jardín derecho.

Hunucmá intentó responder con un doble y dos sencillos de Joel Arias, dos dobles de Rayko Arozarena y dos sencillos de Juan Pérez, pero no fue suficiente, ya que fue pesado y costoso el arranque del partido y terminó desgastando todo su pitcheo desde el primer tercio del encuentro, lo cual aprovechó el equipo de Celestún, apoyado en el bateo del ex Liga Mexicana Alan Arredondo para seguir ampliando ventaja, lo que obligó a la selección Hunucmá a sacar la bandera blanca y rendirse en la séptima entrada, destrozando el sueño de los aficionados y la directiva de Hunucmá.

Algunos piensan que hubo “mano negra” de este pelotero (Yusnier Calzada); otros piensan que jugó de mala gana y lo hizo adrede ya que no lo dejaron irse a otro lado; otros piensan que le ganaron los nervios. Nadie sabe qué sucedió, pues no hay pruebas.

Lo que sí es seguro, es que se deben tomar medidas con los peloteros que muestren actitudes antideportivas, que no valoran el esfuerzo que se hace por costear un equipo de primera fuerza.

Usted, ¿qué opina?

¿Se vendió? ¿Jugó de mala gana? ¿No pudo?

Leonardo Trinidad Koyoc, representante de la Selección Hunucmá

 

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