Peloteros y aficionados gritan juntos: ¡Campeones del Sur!

septiembre 19, 2019

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Jesús Chávez, un chofer del transporte urbano, vivió “la mejor noche” de su vida en el Parque Kukulcán Alamo. Un amigo, que no pudo asistir al estadio, le obsequió un boleto de general. Llegó temprano y vivió momentos inolvidables.

“Pude tocar el trofeo y saludar a (Alex) Liddi, a (Art) Charles y a otros que no reconocí”, dijo el chofer de un autobús de ruta, que disfrutó, primero, el triunfo de los Leones sobre los Diablos Rojos, 4-1, para barrerlos en la Serie de Campeonato de la Zona Sur y obtener el boleto para la “Serie del Rey” contra el monarca norteño, aún por definir, y después, la celebración que compartieron los jugadores con los aficionados, como nunca había sucedido.

Esa felicidad del joven chofer fue compartida por decenas de personas. Un eufórico Charles fue el culpable.

Tras apoderarse del trofeo “Aro de pelota”, Charles se lo llevó a los aficionados de las primeras filas para compartir esa conquista con ellos, que fueron importantes en la coronación como reyes del Sur.

Art Charles, de los más felices por la conquista de la corona sureña. Les llevó el trofeo a los aficionados para compartir con ellos la conquista, en un detalle que fue aplaudido

“Gracias a la afición por su incondicional apoyo durante toda la temporada”, dijo José Samayoa, el ganador del choque del título, entrevistado después del partido.

Estos Leones son diferentes. Tienen algo que los hace distintos a los peloteros que en años pasados han vestido la franela yucateca. Quizá el sufrimiento de la primera vuelta; quizá los partidos perdidos; tal vez la pérdida de la confianza de la afición.

El caso es que esta conquista, que no es más que el segundo paso para la batalla por la corona absoluta, tuvo un sabor diferente.

Luego que Josh Lueke dominó a uno de los símbolos de los Diablos, Japhet Amador, en rodado a segunda para el out 27, los peloteros se abrazaron en el diamante. Pero antes de celebrar como debe ser, se arrodillaron cerca de la loma y dieron gracias a Dios. Los viejos aficionados no recuerdan que, alguna vez, los jugadores melenudos se hubieran reunido en el campo para orar tras una conquista.

El momento íntimo de la oración, después de concretarse la victoria

Y después, los abrazos y saltos de felicidad, unidos todos en un solo corazón y el grito de campeón.

Un momento muy aplaudido fue cuando los peloteros y los “Perros negros”, encargados del mantenimiento del terreno de juego, chocaron sus manos, en un reconocimiento de los jugadores a la labor que realiza ese grupo para tener en buenas condiciones el terreno de juego.

Posteriormente, con la mayoría de los peloteros vistiendo camisetas blancas con el logo de la cerveza Tecate y la inscripción “campeones de la Zona Sur”, el representante de la Liga Mexicana, Salvador Viera, quien es coordinador de umpires del circuito, entregó el trofeo “Aro de pelota” a Luis “Pepón” Juárez, investido como capitán del equipo.

Poco después, Charles les llevó el galardón a los aficionados, mientras por el sonido local se escuchaba “We are the champions” interpretada por Freddie Mercury y Queen.

Fue un gran momento, varios minutos de convivencia espontánea, en los que los aficionados, especialmente los de general, tocaron el ansiado trofeo y chocaron sus puños los de sus héroes.

Luego, el baño, no con champaña, sino con cerveza. Nadie se salvó.

Y los aficionados en todo el estadio, emocionados, algunos ondeando la bandera de Yucatán, no dejaban de vitorear a sus héroes de septiembre, a los que cuestionaron en casi toda la primera mitad, recuerdos del pasado enterrados por la gran actuación de sus Leones, que han ganado ocho de los nueve encuentros que han disputado en la postemporada, algo impensado en abril y mayo.

Luis Polanco García contribuyó a esta historia / Fotos cortesía de los Leones de Yucatán

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