Vera: Las cosas no salieron como esperábamos

septiembre 11, 2019

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Como se inició la travesía, así la concluye Eduardo Vera: manejando.

Vera condujo en febrero un auto de Monterrey a Bradenton, lleno de ilusiones; hoy retorna de Harrisburg, Pensilvania, también al volante de un auto, contento mas no satisfecho.

El objetivo principal, el ascenso a las Grandes Ligas, no se cumplió por azares del destino, pero en el camino se lograron cosas interesantes. Abrió algunos ojos y conoció la realidad de algunas personas.

Eduardo Vera Hernández y esposa Scarleth Cantú, cuando fue invitado de honor en la ceremonia de entronización del Salón de la Fama de Yucatán, en noviembre de 2017

En su debut en el entrenamiento primavera, fue el ganador en el triunfo de los Piratas de Pittsburgh ante los campeones mundiales Medias Rojas de Boston, en el inicio de la Liga de la Toronja, y en el último encuentro de la pretemporada, abrió y ganó en la victoria de los Piratas sobre los Astros de Houston en el Minute Maid Park, casa de la novena texana, al lanzar cinco entradas con serpentina de tres hits y una carrera, ante una alineación que incluyó a George Springer y José Altuve.

Esa buena pretemporada (2-0 en ganados y perdidos y 1.80 de PCLA) le valió un ascenso a los Indios de Indianápolis, filial de AAA de Pittsburgh, con los que las cosas no salieron como se esperaba e, incluso, de común acuerdo, fue dejado en libertad.

Su nuevo hogar fue Harrisburg, sede de los Senadores, filial de AA de los Nacionales de Washington, que acaban de ser eliminados en el primer playoff.

“Todo parece indicar que seguiré con ellos; hay buena posibilidades de regresar a esa organización”, dijo Eduardo. El joven lanzador quiere ser un nacional y los Nacionales quieren que se quede. Por lo pronto, al realizar el ajuste de sus rosters, Vera fue asignado a los Nacionales de Potomac, filial de Clase A temporada larga, en la Liga de Carolina.

Vera cumplió una intensa campaña en un verano agitado, turbulento y de claroscuros, en la que lanzó en ambas organizaciones 133 entradas y dos tercios en 26 desafíos, 23 de ellos como abridor. Fue la segunda mayor cantidad de entradas trabajadas en su carrera, luego de las 155 del año pasado.

Con Harrisburg terminó 0-0 y 7.20 de efectividad en 15 entradas lanzadas; con Indianápolis compiló 5-9 y 6.75, respectivamente.

“Todo estuvo bien; sólo la temporada no salió como esperábamos”, señaló el yucateco, quien está a punto de llegar a un acuerdo para lanzar con Mexicali en la Liga Mexicana del Pacífico el próximo invierno. Mexicali, como se recordará, obtuvo a Eduardo en un cambio con los Venados de Mazatlán, que recibieron a Ramón “Pulpa” Ríos.

Vera y su esposa, Sra. Escarleth Cantú, deben estar en Mérida a fin de mes, donde Eduardo descansará algunos días antes de incorporarse a Mexicali. Esta mañana estaban “cerca de México”.

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *