Adiós a un enamorado del deporte y la vida

septiembre 4, 2019

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Una bala perdida segó ayer en Cancún la vida de José Antonio López Pacheco. Pepe, mi primo hermano, estaba en el lugar menos indicado a la hora menos indicada.

José Antonio López Pacheco y Fernando Valenzuela Anguamea, en el “Beto Ávila” de Cancún

Esa bala perdida puso punto final a la vida de un hombre amante del deporte, en especial del béisbol, amor que heredó su hijo, José Antonio López Pinzón, el actual dinámico titular del Consejo de la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq).

Según me decía, era americanista gracias a mi. Y yo jugué béisbol organizado en infantiles, gracias a él.

A mediados de lo 60’s, Pepe me invitó a jugar con el equipo “Taxi 62” (llamado así porque vivía en la calle 62, cerquita de Santa Julia donde se hacían los mejores trompos de Mérida) en el campeonato de San Sebastián, una novena en la que también estaban Alberto “But” Contreras y Carlos “Lora” Sansores, quienes luego brillaron en los diamantes del Estado.

STEVE HOWE

Con el paso de los años, viviendo ya en Cancún y como parte de la directiva del Sindicato de Taxistas, integró uno de los equipos más poderosos de la historia del vecino Estdo, llegando a tener en sus filas a finales de los 90’s, nada más y nada menos que a Steve Howe, Novato del año con los Dodgers de Los Ángeles en 1980. Howe ganó la Serie Mundial con los Dodgers en 1981, ante los Yanquis de Nueva York, en un equipo angelino en el que estaban, entre otros, Ron Cey, Steve Garvey, Pedro Guerrero y Fernando Valenzuela.

Howe, suspendido de las Grandes Ligas por el abuso de cocaína y alcohol, llenó todos los parques de la geografía quintanarroense en los que se presentaban los Taxistas de Cancún. Pepe se sentía muy orgulloso de ello.

En una ocasión, cuando no había equipo de la Liga Mexicana en Cancún, Pepe trajo a Howe a Mérida a un partido de los Leones, se acercó a la caseta de prensa y me obsequió una pelota firmada por el ex relevista, que terminó su carrera en las Mayores lanzando para los Yanquis.

(Howe murió el 28 de abril de 2006 cuando la camioneta que conducía volcó en Coachella, California. Tenía 48 años).

Los logros de su hijo Tony lo llenaban de orgullo. Cuando la Conade asignó la mayoría de los deportes de la Olimpíada Nacional a Quintana Roo, me llamó por teléfono para presumir del logro de su hijo; cuando Tony salió en las portadas con Ana Guevara, en una visita que ésta hizo a las sedes de la Olimpíada, Pepe me mandó a mi teléfono casi todas.

Hace cerca de un año platicamos de su deseo: fundar el Salón de la Fama del Deporte de Quintana Roo; incluso, redactamos los estatutos y reglamento y pactamos una reunión para afinar detalles, reunión que ya no se realizará.

2 comentarios

  • José Jesús sierra matos septiembre 4, 2019en10:07 pm

    Mi más sentido pésame amigo Gaspar López Poveda y que en paz descanse tu primo jose Antonio López pacheco.

  • Alejandro Uribe septiembre 4, 2019en10:21 pm

    Descanse en paz tu primo José Antonio López Pacheco, que Dios les de la fortaleza y resignación para afrontar tan lamentable desceso, un abrazo Ing. Gaspar, mi solidaridad con toda la familia!!!

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