El problema de los Leones

abril 15, 2019

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Aunque los dos últimos abridores no las pasaron bien, aunque el relevo naufragó en la serie de campeones en Monterrey, la causa del mal paso de los Leones de Yucatán no está en el pitcheo.

Un récord de 2-7 tras las tres primeras series, que marcan el peor inicio de un equipo melenudo desde 2012, según el colega Marcelo Canto, ha calado hondo en la afición, acostumbrada a que los melenudos, desde el primer día, se encaramen en la cima de la Zona Sur, como había sucedido desde 2015.

¿Puede un equipo con el pitcheo número uno de la Liga y con la sexta mejor ofensiva estar en el último lugar?

Parece increíble, pero sí. Los melenudos son la muestra.

Ya habíamos anticipado que los lanzadores de los Leones no eran los malos de la película; que había que analizar qué sucedía con la ofensiva y otros aspectos del juego.

Y así es.

Tras nueve partidos, el mejor pitcheo en efectividad de toda la Liga Mexicana es el yucateco, con 4.33 de porcentaje de carreras limpias admitidas, pese al horrible 2-7. Luego aparecen en ese rubro lo Generales de Durango (4.55 de PCLA), los Diablos Rojos (4.56), los Guerreros de Oaxaca (4.67 y los Pericos de Puebla (4.95). Los demás tienen una efectividad superior a cinco, con los Rieleros de Aguascalientes con un horrible 10.85 de carreras limpias admitidas cada nueve episodios.

Los dos triunfos por lechada (ante Diablos Rojos y Guerreros de Oaxaca) ayudaron a presumir esa estadística.

Pero, ¿por qué están los Leones en último lugar?

Los que me han preguntado les he dicho que Luis Carlos Rivera no es santo de mi devoción, pero déjenme decirles que en este bache del club, no tiene ninguna culpa.

Se ha bateado para doble matanza de manera frecuente; se han cometido errores a la defensiva (pocos, pero errores al fin y al cabo) con cinco, se han dejado 74 corredores en los senderos en los nueve choques y los artilleros han bateado de 105-27 (porcentaje de .257) con corredores en posición de anotar (RISP).

Yucatán es sexto en bateo colectivo (.318, producto de 100 hits, entre ellos 19 dobles, un triple y seis jonrones), pero es último en un rubro vital: las carreras producidas, con 34. Sólo para contrastar la cifra: el líder Aguascalientes lleva 93 carrera empujadas. Y por si fuera poco, la escuadra yucateca es segunda en ponches recibidos con 83, que es una barbaridad. Si mantienen ese ritmo, al cabo de los 120 partidos del calendario sorberían ¡¡1,106 ponchetes !!

¿Qué hubiera pasado si el porcentaje con corredores en posición anotadora hubiera sido mejor en el segundo partido ante Oaxaca (perdió Yucatán 4-3, dejó a 12 en base y su RISP fue de 8-2)?

¿O en la derrota ante los Diablos en el partido inaugural (cayeron los Leones 5-4, dejando 10 corredores en circulación y con un RISP de 14-2)?

¿O en el tercero de la serie en Monterrey, donde Yucatán cayó 8-6, dejando 13 corredores en los senderos y con un RISP escandaloso de 23-5?

Me temo que no debemos culpar ni al pitcheo ni al mánager Rivera, que está haciendo algo para sacudir su ofensiva.

Un buen indicio ya fue el movimiento en el orden al bate, que envió a José Juan Aguilar al octavo turno, quitándole la presión de ser el primero.

Por último (y eso va para algunos aficionados que están muy molestos), una pregunta: ¿por qué no dar crédito al rival?

Dustin Geiger (izquierda) ha tenido un arranque lento, pues batea para .219, con siete remolcadas. Luis Juárez, por lo contrario, no ha desentonado pues le suena a la píldora para .421, aunque su producción es raquítica: sólo ha empujado tres

Un comentario

  • Jorge Castellanos Dorbecker abril 18, 2019en7:16 pm

    Así es, Leones está bien ; pero los rivales son mejores!

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