¿Por qué puede Vera lanzar en Grandes Ligas?

febrero 13, 2019

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Razones por las que Eduardo Vera Hernández podría obtener un puesto en el equipo grande de los Piratas de Pittsburgh:

Tiene buen control.

Tiene fuerza en el brazo.

Sus pitcheos tienen buen comando.

Es muy trabajador.

Tiene buen control (similar a comando).

Tiene buen comando (similar a control).

Tiene buen manejo de la zona de strike (similar a control y a comando).

Control comando, control, comando…

“Eduardo tiene un control depurado; maneja la zona (de strike) y las esquinas en todos sus pitcheos, en recta, cambio, curva, sínker y slider”, dice el ingeniero Raúl Ortega Rojas, coordinador de scouteo de los Leones de Yucatán.

Además de esa habilidad, Vera Hernández tiene otras.

“Sus lanzamientos son con ángulo, no van planos, se van para el suelo y así es difícil batearlos”, agrega Ortega, quien preparó en Mérida al cubano Raisel Iglesias, hoy el cerrador estelar de los Rojos de Cincinnati.

Ese detalle puede ser la clave.

“Hay lanzadores que tienen buen control en uno o dos pitcheos; ‘Lalo’ lo tiene en cuatro o cinco, todos con buen comando”, opina el ex receptor de los Leones Héctor Castañeda, quien estuvo cuatro años en el sistema de sucursales de los Orioles de Baltimore.

Cuando Ortega habla de control se refiere al balance del yucateco en cuando a bases y ponches. En la campaña pasada de la Liga Mexicana del Pacífico, en la que tuvo un actuación limitada a cinco aperturas con un máximo de cinco entradas en cada una, Eduardo impresionó. En sus primeras cuatro aperturas (20 entradas) admitió nueve hits, sin carrera, con una base y 15 ponches. Su última apertura fue de cuatro episodios y dos tercios y se despidió de la LMP con 24 entradas y dos tercios de trabajo, 18 hits, cuatro carreras limpias, dos transferencias y 16 ponches, para una efectividad de 1.46.

“Está arriba de los parámetros”, dice Ortega. “Un lanzador súper estrella da una base cada nueve entradas. Vera pone a batear a todo mundo”, agrega el scout melenudo, quien destaca también la fuerza de los disparos del recluta.

Eduardo Vera, cuando lanzó con la Curva de Altoona

“En Doble A (con la Curva de Altoona) hizo lanzamientos de 95 y 96 millas por hora; su promedio fue de 94 millas y todos con buen control”, señala.

Pero Vera se presentó hoy en Bradenton con otras cualidades, además de su control y la fuerza en el brazo.

“Es un joven disciplinado, trabajador, luchador; siempre soñó llegar a las Mayores y nunca claudicó; lo ha buscado”, señala Ortega, quien conoce a Eduardo desde que lanzaba en la Liga Yucatán y luego, cuando tenía 14 años, lo tuvo bajo sus cuidados antes de ser firmado por los Leones.

Aparecer en el róster del equipo de Grandes Ligas (sería el primer yucateco en ese nivel) no sólo depende del talento de Eduardo.

“Si le va bien en el entrenamiento, puede tener una oportunidad; él va a competir en busca de un lugar”, opina Castañeda.

No aparecer en la lista del equipo grande tras el “Spring training” no debe ser ninguna decepción.

“Es un joven con muchas posibilidades de quedarse, pero le falta un poco de experiencia”, dice Castañeda. “Estoy seguro que, si no se queda en el equipo grande, irá a Triple A y ahí en cualquier momento lo llamarán”.

“Eduardo ya está en la fila (para las Mayores) y en cualquier momento lo pueden subir. Lo hn estado siguiente (los Piratas) y el que está en el entrenamiento de Grandes Ligas no es casualidad”, apunta Ortega, uno de los que más confían en el talento del ex lanzador de los Amigos de Telcel en la Liga Yucatán.

Raúl Ortega Rojas, con dos de sus pupilos ligamayoristas, Óliver Pérez (izquierda) y Raisel Iglesias

Un comentario

  • Jesús Baeza febrero 13, 2019en9:52 pm

    Soy un seguidor ocasional del deporte, sin embargo sus comentarios a través de su página, invitan a informarse.

    Gracias

    JEBB

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