Óliver Pérez, verdadero amigo y león toda la vida

octubre 31, 2018

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Óliver Pérez tiene claro el concepto de amistad. De compañerismo y de otras virtudes que generalmente pierden los deportistas que alcanzan el éxito.

Estamos hablando de un serpentinero con 17 años de servicio en las Ligas Mayores, con 70 triunfos y 1,479 ponches. No es cualquier cosa.

Luego de lanzar con los Indios de Cleveland en la postemporada de este año de las Grandes Ligas, el zurdo sinaloense lanzó en Mérida… en un partido de sóftbol.

Los jugadores de aquella camada de novatos de finales de los 90’s, reunidos por Óliver Pérez para un fin de semana de recuerdos

El viernes pasado, Óliver lanzó y jugó el jardín central en un encuentro auspiciado por él y organizado en esta ciudad por sus ex compañeros con los Leones Salvador Arellano y Carlos Pacho.

“Óliver lo disfrutó”, dijo Raúl Ortega Rojas, uno de los hombres que ayudó en el desarrollo del sinaloense cuando estuvo con los Leones.

Óliver Pérez, con uno de sus mentores cuando estuvo con los Leones, Raúl Ortega Rojas

Desde el año pasado, cuando Óliver vino de paseo a Mérida con su familia, se planeó realizar este reencuentro con los jugadores que estuvieron con él en su época de novato, con la camada de reclutas que coincidieron con él en los entrenamientos y con los que estuvo cuando vistió la franela de los Leones en la temporada de 2000.

El zurdo (Culiacán, 15 de agosto de 1981) fue firmado por los Leones en 1997, a los 16 años de edad. En 1998 comenzó a residir en Mérida, mientras se preparaba para debutar con los Leones. En ese entonces, incluso, lanzó con un equipo amateur en la Liga de primer fuerza de la Colonia Dolores Otero. Y tras ser firmado por los Padres de San Diego en 1999, regresó a Yucatán a jugar en la Liga Mexicana.

Fue una campaña (3-2 y 4.36 de PCLA en once partidos, seis como abridor) y después retornó a la organización de San Diego, en el inicio de su carrera en el béisbol de Estados Unidos.

Cualquiera se marea, cualquiera pierde el piso y se olvida de sus orígenes… menos Óliver.

“Nos demuestra que tiene una gran calidad humana”, dice Ortega Rojas. “No cualquiera que haya estado en las Grandes Ligas hace lo que hizo Óliver. El ambiente los envuelve y se olvidan”.

El sinaloense patrocinó el viaje de todos sus ex compañeros a Mérida e, incluso, rentó una residencia, con piscina incluida, para que estén a gusto durante los tres días que duró el reencuentro.

El lanzador ligamayorista con uno de sus antiguos entrenadores, Fernando Herrera (izquierda), y su compañero con los melenudos en 2000, Raúl Ortega Castro

“Está pendiente de todos los que comenzaron con él con los Leones; quería volver a verlos y recordar con ellos los viejos tiempos”, agrega Ortega Rojas, scout principal de los melenudos.

“Departió bien con todos. Nunca se sintió superior; estaba feliz de compartir y recordar viejos tiempos con sus amigos”, señala.

Primero fue una cena en un restaurante de City Center, el jueves; el viernes, el encuentro de sóftbol, con tacos al pastor después del desafío, y una comida el sábado con baño de piscina. Los muchachos del reencuentro regresaron a sus lugares de origen el domingo.

“Hablamos poco de béisbol”, dice Ortega. “Fue más bien un recuerdo de anécdotas y pasajes que vivieron cuando coincidieron con los Leones”.

GANAN LOS “LEONES YUCATECOS”

El viernes, en el campo del Sindicato de Telefonistas, los “Leones yucatecos” vencieron a los “Leones de Óliver” en el partido de sóftbol.

“Nada serio. Sólo se supo que ganaron los yucatecos”, dice Ortega.

Óliver Pérez, con dos de sus ex compañeros con los melenudos: Carlos Pacho (izquierda) y Oswaldo Morejón

Con los yucatecos (nacidos o que viven aquí) jugaron, entre otros, Salvador Arellano, Óscar Rivera, Álvaro Abreu Cano, Raúl Ortega Castro, Carlos Pacho, Oswaldo Verdugo, Carlos Salazar Santana, Oswaldo Morejón, Iván Pech y Rudy Peraza.

Con la novena de Óliver estuvieron, además del zurdo sinaloense, Héctor Chavarría, Juan Manuel Ruiz, Omar Pesqueira, Heriberto Yépiz, Pedro Flores, Orlando Verdugo, Gregorio Angulo, Arnoldo Dueñas y Carlos Morales, entre otros. No pudieron viajar Alonso Velázquez, Carlos Cervantes y Martín Cortez.

Según comentó el ingeniero Ortega Rojas, hay la intención de realizar este reencuentro cada año.

Además de Ortega, también asistieron Fernando Herrera, uno de los entrenadores de los Leones en ese entonces, y el veterano batboy Dimas Calderón.

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