El motivador discurso de Tony Castaño a los Leones

septiembre 15, 2018

“Lo que vi anoche fue un grupo de ‘zombies’; nunca los había visto así”

Por RONNIE CAMACHO

Historia redactada por el gran “slugger” sonorense Ronnie Camacho, quien la vivió cuando estuvo con los Leones de Yucatán en 1970. En el relato, este legendario, histórico beisbolista mexicano recuerda a grandes peloteros de la segunda época de las fieras, como Teolindo Acosta y Roberto “Musulungo” Herrera:

El mánager Tony Castaño nos llevó al Parque del Seguro Social más temprano de lo usual y no precisamente para tomar prácticas de bateo.

“Quiero tener una breve charla de rutina con ustedes, en el vestidor del Parque”, nos dijo estando parado enfrente de nosotros, ya dentro del camión que usábamos.

“Pícale operador, me imagino que ya están todos”, dijo.

“Sí, everybody are here”, gritó en su inglés muy venezolano el gran Teolindo Acosta, nuestra máquina de regar hits.

El trayecto hacia el parque del Seguro Scial fue silencioso y todos pensábamos lo mismo. ¿Qué nos irá a decir? El equipo iba muy bien, Teolindo, Musulungo y yo le estábamos dando a la bola en el centro. No habíamos tenido “slumps”, teníamos muy buenas entradas en el Carta Clara.

Cuando llegamos, lo hicimos lentamente. Los Tigres, todavía no llegaban al Parque. No vestimos rápido en caso que se le ocurriera una ligera práctica de bateo, nos sentamos en nuestros asientos de los lockers y esperamos a que saliera Tony de su vestidor privado, asignado exclusivamente para los mánagers. Oímos que cerró la puerta de fierro y salió silla en mano y se sentó en el centro de nosotros.

Ronnie Camacho, con el uniforme de los Leones en 1970. La foto es del archivo de Rafael Zárate Martínez

“Caballeros, sé que se preguntarán, el por qué tanto misterio. Lo que vi anoche en el campo era un grupo de “zombies”; nunca había visto un equipo así. Fue una catastrófica exhibición de cómo no se quiere ganar. Mis tres respetados bateadores de la mitad del line up, iban arrastrando los pies al jom y esas actitudes son contagiantes en un grupo que se ha distinguido por hacer bien las cosas desde que iniciamos la Liga. Y miren si no contagiaron. Juan Suby nos cerró el juego; nuestros batazos ni siquiera llegaron a la barda. Es cierto que Suby lanzó un gran partido y fue las nueve entradas, pero también es cierto que el juego estuvo en las manos de Ronnie y Musulungo. Rogelio Fernández y Teolindo se quedaron en las bases esperando llegar a jom. Hoy voy a mover a Musu de quinto y a Ronnie de cuarto y el “guanajo” lo tiene Julio César Imbert (un excelente lanzador zurdo dominicano con muy buenos números de 5-2). Los demás siguen la misma ruta y quiero hoy a10 leones con hambre. ¿Alguna pregunta”.

“Sí, Tony, lo que acabas de decirnos son palabras de un mánager ganador y era una imperiosa necesidad el habernos traído temprano; en un club perdedor no suceden a menudo estas charlas con los jugadores y observando bien las caras de todos los que estamos aquí, creo que nos tocaste el amor propio y seremos otros al rato que suene la campana”, dijo Teo Acosta, quien iba como líder de bateo en la Liga.

“Cooooñoo, Ronnie, a darle, hay que desquitar el sueldo”, me dijo el Musulungo al ir bajando los escalones rumbo al dugout.

La verdad, era de esperarse, aquí hay que meter el cuerpo todos los días, hoy no batearé en la práctica de rutina antes de los partidos; me pondré a recoger rollings en la primera.

Al iniciarse el partido, el lanzador de los Tigres era Miguel Pereyra, quien estaba teniendo un muy buen año.

En la primera entrada Reyes Torres y Fernández ligaron sencillos, Teolindo tocó y los avanzó y yo con un rodado lento a tercera produje la primera carrera. Eso nos animó y cuando llegó Torres a la caseta todos lo abrazaron. La buena vibra había vuelto en el equipo. El “Musu” metió la bola en las gradas para un largo jonrón, productor de dos carreras. Ya teníamos tres en el inicio del juego.

Pereyra se repuso y no dio más libertades. Nos fuimos con esa ventaja hasta el tercer inning. En el cierre, Luque, bateó una fuerte línea por la raya de primera que por poco la atrapo; llegó parado a tercera y anotó con un sencillo de Kiko Castro, Celerino dio doble, Esquivias dio sencillo y produjo, yéndose hasta segunda base porque tiraron desviado a jom.

Preciado fue dominado, pero el partido ya estaba empatado a 3 carreras, ante la algarabía de los fanáticos que dieron un gran entrada, incluyendo a la gente de Yucatán, que tenían una ruidosa porra arribita de nuestro dugout.

En la cuarta entrada nos despegamos de esta manera: Teolindo bateó un furioso triple al right en el callejón del diablo (decía Castaño) y yo metí la bola en las gradas del jardín central para un jonrón de dos carreras, el primero de dos que pegué esa noche. Nos fuimos arriba. Al pasar por tercera base, Castaño, quien estaba en el cajón de coach, me gritó: “Oye ‘Cabezón’, mañana vuelvo a dar otro mitin”, y yo le cerré el ojo. Llegué al jom y ahí estaban todos, quienes me recibieron con los brazos abiertos. En el sonido local, Raúl Mendoza, compilador oficial de la Liga, anunció de una manera muy especial: “Atención fanáticos, con esta carrera anotada, Ronnie Camacho llegó a 1048, superando el record de Ángel Castro por una carrera. Enhorabuena Ronnie, Empalme, Sonora, presente”. Salí de la caseta gorra en mano y levanté el brazo derecho en señal de agradecimiento, por aquella prolongada ovación. Me sentí muy emocionado y más cuando el umpire principal me llamó al jom y me entregó la valiosa pelota que conservo todavía y también por lo que anunció el Sr. Mendoza, al nombrar a mi pueblo. Más emoción sentí.

Pero bueno, vayamos al juego de pelota. Salió Pereyra y vino Nicolás García y nos paró momentáneamente, situación que aprovecharon los Tigres para anotar una y acercarse 5-4, con base a Kiko Castro y tripletazo de Celerino Sánchez al central, que tapó a Teo. Nicolás aflojó y le hicimos un rallie para irnos adelante. Reyes y Fernández dieron sencillos y Teolindo Acosta bateó triple empujando dos; salió Nico y vino Justino Delfín y lo recibí con un cañonazo sobre la barda del left-center y empujé dos más. Todavía seguimos dando palos y no nos quitaban a Delfín. Ya era la séptima entrada.

En la octava siguió el mismo lanzador y de nuevo ahí anotamos tres carreras, ataque en el que destacó un doblete en mi último turno de la noche, con dos en las bases.

Las carreras de los Tigres cayeron en el mismo octavo inning, cuando el “Súper Ratón” Zamudio dio hit, Ponce otro hit y anotaron por un doblete de Celerino, quien estuvo muy acertado con el bat. El score ya estaba 12 a 6.

Al abrirse la novena entrada se apareció en la loma Germán Raygoza (del mero Empalme) y nos retiró a ritmo de conga, habiéndose visto muy bien. El cierre la retiró, también en orden, el venezolano Héctor Urbano, quien relevó a Julio César Imbert, quien ganó su sexto partido.

La plática como pueden ver ustedes sirvió mucho, nos despejó la mente y aunque se ganó, a veces son importantes los acercamientos con los jugadores.

A “Chito” García, cuando estuvo en Puebla, también le gustaba tener pláticas con nosotros, pero con otro sistema.

Manuel Villasana, prestigiado cronista, comentó en el Heraldo de México en el encabezado de la nota “LA NOCHE DE NOCHES DE RONNIE CAMACHO: 2 JONRONES, UN DOBLE, 7 PRODUCIDAS Y YA OSTENTA EL RECORD DE MAS CARRERAS ANOTADAS CON 1048”.

Agregó en el titular: “RONNIE FUE LA UNICA LUZ EN EL OBSCURO VIAJE DEL YUCATAN”

También incluyó una declaración de Tony Castaño.

“Oiga Tony: ¿es cierto que piensan cambiar a Ronnie?

“No chico, en los equipos que yo esté, él será siempre mi cuarto bat, es un gran tipo. Dicen que está viejo… Mira esa exhibición de poder de hoy. Ojalá yo hubiera hecho eso cuando tenía su edad”.

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