Récords difíciles de alcanzar

mayo 29, 2018

Por Alfonso Araujo Bojórquez.

Hay 20 récords en Ligas Mayores, difíciles de alcanzar y más de superar, muchos de ellos en la época al comienzo del siglo XX.

Aquí está uno, casi imposible de empatar.

El pitcher Ed Reulbach de los Cachorros de Chicago, el sábado 26 de septiembre de 1908, se enfrentó a los Superbas de Brooklyn y les colgó los nueve ceros, permitiendo 5 hits y ponchando a 7, quedando el juego 5-0. Luego, en el Washington Park, volvió como abridor para el segundo juego y de nuevo lanzo blanqueada de 3-0.

En esa temporada lanzó 7 blanqueadas y tuvo 2.03 en carreras limpias.

Más tarde en 1936, el viernes 17 de julio, dio comienzo una racha de victorias de Carl Hubbell, venciendo a los Piratas por 6-0 en el Forbes Field de Pittsburgh.

Terminó esa temporada, lanzando en 18 juegos más, 14 de ellos en plan de abridor y los ganó todos, más dos victorias en plan de relevista.

Regresó con los Gigantes al año siguiente de 1937, hilvanando 8 triunfos, con los cuales dejó la marca de 24 victorias seguidas, entre una y otra temporada.

La racha terminó en el Polo Grounds de Nueva York, cuando fue apaleado por los Dodgers el lunes 31 de mayo de 1937 con marcador de 10-3, explotando en la cuarta con 8 hits y 5 carreras.

No tiene vuelta, que el béisbol te da a manos llenas, pero también te sucede lo contrario.

En la siguiente salida no tuvo decisión ante los Cachorros y enseguida perdió tres seguidos.

Siguiendo con las marcas en Grandes Ligas, el joven Gleyber David Torres, nacido en Caracas con 21 años y 163 días de edad, jugando para los Yankees se convirtió en el cuarto novato que batea jonrón en cuatro juegos seguidos.

Andruw Jones nativo de Curazao, con 6.1 pies de estatura, militando con los Bravos de Atlanta, le pegó el primero a los  Mets en el Shea Stadium el 5 de septiembre de 1998. Al día siguiente le repitió la dosis a los Mets y el tercero fue contra el mismo equipo, imponiendo marca en el Stade Olimpique de Montreal, ganando el equipo de casa por 6-3.

El famoso Albert Pujols, que se llama José Alberto, con Cardenales de San Luis, fue el tercer novato en conseguir esa hazaña.

Los tres primeros en el Coors Field en la temporada del 2001 y el cuarto fue en el Kauffman Stadium de Kansas City.

Otro fue el venezolano muy famoso, José Miguel Cabrera cuando empezó su carrera con los Marlins de Florida en el 2004: sus tres primeros fueron contra los Filis de Filadelfia y en cuarto lo bateó en el Hiram Bithorn de San Juan contra Montreal y al pitcher mexicano, Luis Ignacio “El Chicote” Ayala.

Otro venezolano, el chaparrito José Altuve, quien mide 1.65 metros de altura, hilvanó nada menos que 10 hits, empatando con Andre Ethier, que bateó la misma cantidad en el 2012, pero la marca de grandes ligas, está en poder de Walt Dropo de los Tigres de Detroit, que entre el 14 y 15 de julio de 1952 logró 12 imparables seguidos. Cinco hits fueron en el Yankee Stadium y los restantes 7 fueron en el Griffith Stadium de Washington.

José Altuve (izquierda) ligó diez hits y se quedó a dos de la marca. A la derecha, Yuliesky Gurriel

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