Los Tigres se llevan la serie del Kukulcán en 12 entradas

marzo 30, 2018

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

C.J. Retherford, sentado en la banca durante poco más de cuatro horas, salió a batear de emergente por Ángel Erro en la entrada 12 y remolcó con un sencillo la carrera que rompió un empate 7-7 y dio a los Tigres de Quintana Roo una victoria de 8-7 sobre los Leones de Yucatán, en gran partido jugado en el Parque Kukulcán.

Fue la segunda serie que se apuntan los de Bengala, que se treparon a la cima de la Zona Sur empatados con los melenudos, los Diablos Rojos de México y los Pericos de Puebla, los cuatro con 4-2.

Ls felicitaciones a Francisco Córdoba en la caseta de los Tigres, tras su jonrón

Luego de que los Leones empataron 7-7 al anotar dos veces en la novena, los relevistas de los Tigres enderezaron la ruta y mantuvieron los ceros en el tablero, que finalmente se inclinó hacia el lado de los quintanaroenses cuando Retherford conectó el hit remolcador de la anotación.

Ante Alejandro Chavarría, octavo lanzador de los locales, los Tigres atacaron. Con uno fuera, José Amador pegó sencillo y llegó a segunda por transferencia a Jason Bourgeois. Abraham Ramos entró a correr por Amador, Carlos Pech relevó a Chavarría y Retherford fue enviado a batear de emergente por Ramón Ramírez. Y el “Conejo” ex pirata sólo puso su macana en la ruta de la pelota y la mandó suavemente al bosque izquierdo, lo que aprovechó Ramos para anotar.

En el cierre, Jesse Estrada colgó la argolla y puso punto final a una batalla de cuatro horas y 37 minutos, en la que aparecieron nueve lanzadores por equipo. El ganador fue Luis Rodríguez (1-2) y el derrotado Alejandro Chavarría (0-1). Estrada se apuntó salvamento.

Fue un gran serie, una buena presentación de los bengalíes, mostrando su nuevo rostro.

Los Tigres tienen mejor cara que en 2017. Son más feroces, con una ofensiva de respeto, con hombres como José Amador, Brian Hernández, Luis Mauricio Suárez y Jason Bourgeois y Francisco Córdoba, quien lleva al menos un hit en cada uno de los seis choques que los Tigres han jugado en esta naciente campaña primaveral. El hit de hoy de Córdoba fue espectacular: un “Grand slam”.

El buen trabajo de la gerencia en el Invierno integró un equipo balanceado, con bateadores de fuerza en el nucleo central del orden al bate, con “Chapo” Amador obtenido de Monclova, como comandante de la artillería.

Y si a eso se agrega una buena salida de Barry Enright, las posibilidades de ganar aumentan, aunque el bulpén siga dándole dolores de cabeza a los Fernando Valenzuela, padre e hijo, y más dolores de barriga a Tim Johnson.

Quizá faltó restaurar el relevo, que, en este arranque, ha estado francamente mal; quizá valga la pena registrar como lanzador a Luis Mauricio Suárez, quien obtuvo dos salvamentos en la Liga Meridana.

Hoy jueves, como el martes, así fue. Una ventaja de 7-2 se diluyó en las cuatro últimas entradas, cuando los Leones hicieron cinco anotaciones, dos en la novena, para empatar la pizarra y enviar el partido a entradas extras, las primeras del año en el Kukulcán.

Los Tigres estaban a tres outs de ganar 7-5, pero los Leones los alcanzaron 7-7 ante el relevo de Raúl Barrón, a quien mandaron a cerrar el partido. Al parecer, Derrick Loop no estaba disponible.

EXPLOSIÓN EN LA SEXTA

Luego que los Leones se fueron en blanco en la quinta entrada con béisbol pequeño, en busca de incrementar su raquítica ventaja de 2-1, los Tigres utilizaron en la sexta el “béisbol grande”, el de los extrabases y el poder, para fabricar seis carreras y recuperar la ventaja, 7-2.

Luis Mauricio Suárez inició la tanda con un misil que de un bote se fue a las gradas del derecho para un tubey. Tomás Solís, quien relevó al lesionado Paul Clemens luego de la tercera entrada, fue relevado por Edgar Gómez, quien llenó los cojines al admitir sencillo de Brian Hernández y propinar pelotazo a José Amador. Ahí cavó su tumba.

Bases llenas sin out. Y Jason Bourgeois se encargó de remolcar las dos primeras cuando descargó un obús al central, que “tapó” al jardinero Rubén Sosa (quien estaba jugando cerca para evitar una carrera en un eventual pisa y corre) y envió al plato a Suárez y Hernández, para adelantar a los bengalíes 3-2.

Gómez ponchó al tapatío Ramón Osuna para el primer out y dio base intencional a Ramón Ramírez para llenar de nuevo los senderos y preparar la trampa para una doble matanza salvadora, pero ésta no llegó.

Francisco Córdoba, sin jonrón y sin carrera producida en la campaña, conectó a continuación un cañonazo que superó la barda del bosque izquierdo y, de golpe y porrazo, dio un colchón de cuatro carreras más a los de Bengala: 7-2.

En el cierre, los Leones aprovecharon la salida del estadounidense Barry Enright para acercarse a 7-4, al timbrar dos veces ante el zurdo ex león Manuel Valdez y Juan Macías, mediante doblete de Rubén Sosa, que hizo anotar a Sergio Contreras y Humberto Sosa.

La quinta carrera de los yucatecos se registró en la séptima cuando, con un out, Luis Juárez largó doblete y timbró a toda velocidad impulsado por sencillo de Alberto Callaspo. La pizarra: 7-5.

Una mala decisión de Rubén Sosa en una jugada en la octava (se fue al plato con un mal tiro del lanzador a segunda), al irse al plato pese a que el coach de tercera lo paró, ayudó al bulpén de los Tigres. Sosa fue enfriado.

BAMBINAZO DE AMADOR

Ciertamente, Clemens tenía poblemas con el brazo y eso fue capitalizado en la segunda entrada por Amador, quien disparó jonrón entre los jardines central e izquierdo.

Sin embargo, en la cuarta, los melenudos le dieron la vuelta a la pizarra al anotar dos veces.

Con un out, Alberto Callaspo recibió pasaporte, llegó a la antesala por sencillo de Sergio Contreras y, tras ponche a Sebastián Valle, ambos anotaron con triple de Leo Heras al rincón del diablo del prado derecho. Fue tan profundo el batazo, que Contreras, quien es un tractorcito, llegó trotando a la registradora.

En la novena, los Leones, que, como sabe, nunca se rinden, empataron 7-7 ante Raúl Barrón, por triple de Wálter Ibarra abriendo la tanda, doble de Jesús “Cacao” Valdez y sencillo remolcador de la del empate de Luis “Pepón” Juárez.

BALANCE DE SERPENTINAS

Barry Enright, durante su trabajo de este jueves

Enright hizo un gran trabajo en las cinco entradas que lanzó, en las que toleró cinco incogibles y dos carreras, con dos pasaportes y un ponchete.

El abridor de los Leones, Paul Clemens, salió luego de lanzar tres entradas por una dolencia en su látigo derecho. Incluso, tras colgar una argolla en el primer acto, dio muestras de que su brazo no estaba en condiciones.

Luego aprecieron en la loma Tomás Solís, quien en dos rollos aceptó un hit y una carrera, con tres ponches; el perdedor Edgar Gómez, quien en un tercio recibió tres imparables y cinco carreras. Fue relevado por Jesús Barraza, sin carrera y sin hit en una y dos tercios, con un pasaporte y un anestesia. Después lanzaron Andrés Ávila (una entrada con un ponche) y Ronald Belisario, dos entradas, la novena y la décima. En ésta, los Tigres llenaron las bases sin out, pero Belisario se fajó los bombachos. Ponchó a Ángel Erro y luego dominó a Ramón Ramírez a rolatear al torpedero Diego Madero para una doble matanza. Drama pura. Emoción al máximo, que sólo el béisbol proporciona.

Tras Belisario subió al montículo José Manuel López, quien lanzó a undécima, el perdedor Alejandro Chavarría y el motuleño Carlos Pech.

Los Leones reciben este viernes a los Piratas de Campeche, a las 8 de la noche, con José Samayoa en la loma.

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