Progreso golpea primero en la final

febrero 11, 2018

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Armando Manzanilla Bonilla produjo dos carreras con jonrón y doblete, José Caballero Delgado manejó su pitcheo como experto cirujano del corazón y los Tiburones de Progreso dieron el primer paso en busca de conquistar la corona de la Liga “Naxón Zapata” de Béisbol, al derrotar este domingo a los Cachorros R.M., 6-4, ante un lleno en el Deportivo Hidalgo del puerto.

La celebración de los Tiburones tras caer el out 27

José le ganó la partida a su hermano Armando ayudado por su estupendo cuerpo de lanzadores. Abrió Aldo Salinas, quien estuvo a un out de acceder a la victoria, siguió el ganador Omar Basulto Germon y terminó, con el último out, el velocista Eduardo Sabido Ojeda, quien sacó el out 27 con un ponche al ex sultán Manuel Durán, hoy directivo de los Leones de Yucatán. Sabido mostró nervios de acero, ya que los senderos estaban congestionados.

La derrota fue para José Gutiérrez, quien lanzó cinco episodios.

El segundo choque de la serie se jugará el próximo domingo a las 13 horas en el Parque Kukulcán Alamo.

El partido de hoy fue la despedida del jardinero central de los Tiburones, Ray Torres Camargo, quien mañana viaja a Oaxaca al inicio de los entrenamientos de los Guerreros.

PAREJO ARRANQUE

Conferencia en la cumbre y voto de confianza a Salinas

Los Cachorros fueron luz y sombra en los senderos en la segunda entrada, cuando timbraron dos veces.

Henry Carrillo abrió la entrada con sencillo, se estafó la intermedia y anotó la carrera de la quiniela a todo tren, tras hit cortito de Miguel Angulo al central. Angulo, ambicioso, se fue a segunda en el tiro al plato. Y ambicioso y veloz, timbró la segunda con un rodado de Alan Arredondo al campo corto, aprovechando que el disparo del torpedero Carlos Uribe no fue bueno y el primera base Mario Lavagnino tuvo que hacer una maniobra para engarza la canica y enfriar al bateador. Esa fue la luz.

La sombra vino después.

Santiago Barrera fue golpeado, se estafó la intermedia y, luego de transferencia a Adrián Nicoli, Sergio “Yeyo” Pacheco se apuntó sencillo apenas detrás de las paradas cortas, Barrera, intrépido, atrevido, arriesgado, se fue a la conquita de la goma, pero fue enfriado por el receptor.

RAPIDO EMPATE

En el cierre, los escualos nivelaron los cartones. Con dos fuera, Mario Lavagnino largó biengular al izquierdo, un obús que explotó en el filo de la pared, y anotó la primera con sencillo de Eduardo Carrera, quien luego timbró la del empate tras sencillos consecutivos del valioso Alfredo “Freddy” Martínez y Dídier Espadas.

El abridor José Gutiérrez no estuvo mal en el siguiente, pero admitió dos anotaciones, que adelantaron a los progreseños a 4-2.

César Morales abrió con sencillo a la pradera central, se estafó la intermedia y llegó a la esquina caliente por mal disparo del receptor en busca de atraparlo.

Gutiérrez tuvo un “lapsus” de descontrol, pues luego de firmar boleto a Carlos Uribe, cometió un wildpitch que permitió a Morales anotar la tercera. Ray Torres elevó al central, pero Armando Manzanilla atizó doblete, con el que remolcó a Uribe con la cuarta carrera.

Progreso, en pleno ataque. Foto de Ricardo Rodríguez

Una situación similar vivió el “Burris” Gutiérrez en la cuarta, cuando Progreso se adelantó 5-2.

Dos pecados consecutivos del antesalista a batazos de Trani Centeno y Didier Espada pusieron corredores en posición de anotar. Gutiérrez llenó los cojines con pasaporte a César Morales y el hijo del ex cañonero del Tec de Mérida, Tránsito Centeno, arribó al plato con sencillo de Carlos Uribe Frías, hijo del ex relevista de los Leones campeones de 1984, Juan Carlos Uribe Manzano.

Los Cachorros se acercaron en la cuarta, entrada en la que explotó Aldo Salinas, al timbrar una, para cerrar la pizarra a 5-3.

Salinas propinó su tercer pelotazo del día, a “Yeyo” Pacheco, quien tras avanzar a segunda en una distracción, tras chocolate a Said Gutiérrez, anotó por pifia de Ray Torres, tras imparable de Henry Carrillo.

Pero en el cierre, Armando Manzanilla Bonilla volvió a mantener la diferencia, al conectar jonrón solitario sobre la barda del derecho, para el 6-3.

SALINAS, SIN DECISIÓN

El abridor porteño, Aldo Salinas, se fue sin decisión. Le faltó un out para aspirar a ella. Lanzó cuatro entradas y dos tercios. Fue removido del centro del diamante tras el imparable de Carrillo en la quinta, que hizo anotar a Pacheco la tercera. Con Carrillo en la intermedia, José Rorigo Caballero Delgado le aplicó la grúa, sin ninguna compasión. Es una final.

El zurdo Omar Basulto Germon lo relevó y ponchó a Fabián “Buffy” Segovia para bajar el telón de la entrada.

Por los oseznos abrió el “Burris” Gutiérrez, quien lanzó cinco entradas completas, con 10 incogibles, seis carreras, dos transferencias y un golpeado.

 

 

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