Luis Cessa, en sesiones de crioterapia

enero 11, 2018

Por Erick Ruiz

Luis Enrique Cessa comenzó el 2018 con una buena noticia: los Yanquis de Nueva York lo mantienen como jugador activo en su róster. Esto alienta al lanzador mexicano a seguir con su terapia de recuperación para regresar pronto a la actividad con vista a los entrenamientos de primavera de las Grandes Ligas de béisbol.

El derecho, criado en Cárdenas, Tabasco, comenzó este miércoles con sesiones de crioterapia en una clínica de Nueva York, como parte de su preparación para estar pronto de vuelta en los diamantes.

En un vídeo que publicó en instagram, https://www.instagram.com/kikecessa/, se puede ver a Luis en su primera sesión dentro de un cubículo que utiliza temperaturas extremadamente bajas por debajo de los 130 centígrados. La crioterapia es una técnica que consiste en la aplicación de frío sobre el cuerpo, usada por muchos deportistas de alto rendimiento, como el futbolista Cristiano Ronaldo, porque ayuda a tratar lesiones deportivas de diferente índole como microrroturas fibrilares, tendinitis, tendinosis, sobrecargas musculares, etcétera.

El hecho de que mejore el músculo cardíaco, la circulación sanguínea o la eliminación de sustancias nocivas hace que el deportista pueda aumentar sus marcas y optimizar su esfuerzo tanto en los entrenamientos como en las competiciones. También es muy útil tras una intensa sesión de ejercicio, pues favorece la recuperación muscular.

Luis se mantiene con mucho ánimo para llegar con todo al campamento primaveral. “La gente que con la ayuda de Dios estamos acá no nos rendimos. Hay que ser disciplinados y trabajar fuerte, pues te hacen llegar a donde quieras”, dijo en otro vídeo subido a su cuenta de twitter.

 


Sin embargo, Cessa sabe que tendrá que esforzarse para convencer al nuevo mánager de los Yanquis, Aaron Boone.

De acuerdo con el reportero de las Grandes Ligas Bryan Hoch, si en este momento comenzara la temporada el bulpén de la novena neoyorquina sería el siguiente: el cerrador Aroldis Chapman, el zurdo Chase Shreve y los derechos David Robertson, Dellin Betances, Chad Green, Tommy Kahnle y Adam Warren.

Los relevistas de los Yanquis establecieron un récord del equipo de 653 ponches en 2017 y además impusieron una nueva marca en las Grandes Ligas con 10.92 chocolates por cada nueve entradas. Betances y Green acumularon 100 ponches cada uno, mientras que Chapman registró la velocidad promedio más alta con 100.2 mph.

 

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