Son históricos: “Pochis”, “Dini”, “Teroleto” y los hermanos Chi

diciembre 2, 2017

Intervención del Ing. Gaspar A. López Poveda, presidente del Salón de la Fama del Deporte Yucateco, durante el coloquio que se realizó anoche en el Instituto del Deporte con motivo de las “Bodas de oro” del Club de Fútbol García Ginerés:

Desde que conocí al equipo de fútbol de la García Ginerés en primera fuerza, me encandiló. Alguna vez tuve la ilusión de ser parte de ese club, pero me conformé con ser su fan y disfrutar desde la grada su fútbol espectacular.

Me encantaba ver lo que hoy se puede llamar su “fútbol mixto”.

El buen trato de la pelota de los hermanos Felipe y Paco Chi; sus dríblings en terrenos comprometidos y su visión de campo. A ellos hay que agregar a otro volante de las mismas características pero con más fuerza: Alberto “Teroleto” Arjona, con quien me encantaba conversar cuando coincidíamos en la banca de cemento que estaba debajo de las gradas el Estadio Salvador Alvarado. El “Tero” es uno de los grandes de la historia del equipo.

Tenía la escuadra a un arquero de lo mejor: Carlos Tun Tamayo, estrella del equipo de vólibol del Tecnológico y un cheque al portador bajo los tres postes. Elegante, elástico, con reflejos felinos, además de buena estatura.

Dos atacantes de la García Ginerés me llenaron la pupila: uno, un extremo volador con un par de cañones en las piernas, Luis “Pochis” García; el otro, un centro delantero pícaro, de buen trato de la pelota, valiente ante la candela de los defensores en el área y con una enorme visión de la portería. Me refiero a Jesús “Dini” Avila.

Al principio dije que me gustaba el fútbol mixto de “La García”, como le decimos muchos. Me refería a que, además del juego bonito, pulcro y técnico, había fuerza y dureza. Esa cuota la ponía José Romero, motor del club en sus inicios. Pepe jugaba en la retaguardia y alguna vez comprobé en carne propia su pierna fuerte.

Un poco menos duro y un poco más técnico recuerdo a Luis “Picha” Pavón, duro marcador de punta difícil, de rebasar y de los primeros laterales-volantes que existieron en nuestro fútbol.

Dos históricos del Club García Ginerés aparecen sentados: el Ing. Carlos Tun Tamayo (izquierda) y Jesús “Dini”Ávila. De pie, en el mismo orden, Gaspar López Poveda y Ricardo Blanquet Castillo, luego del coloquio de anoche en el IDEY

No quiero seguir mencionando a más jugadores por el riesgo de omitir a otros grandes elementos que se escapan de la memoria (como mi amigo Javier Aké), que a lo largo de estas cinco décadas han puesto en todo lo alto el estandarte de “La García”.

No quiero dejar de mencionar un detalle: me encantaban sus uniformes.

Sin ser de marca, eran elegantes: simples camisetas Wabi azules con enormes números de plástico blanco, hechos por Pepe Romero. Con el pantaloncillo blanco, se veía espectacular, como la hoy día devaluada Italia. Luego los Pumas de la UNAM les copiaron el tamaño de los dígitos en los dorsales. Es broma.

No fui parte el club, pero sí aporté algo a la historia del equipo: uno de sus motes.

Como don Gastón Menénez Díaz en el Novedades de Yucatán les ponía Colgargín, yo los bauticé, hace aproximadamente 40 años, en las páginas el Diario de Yucatán, como la “Ola Azul”, como sigo llamando al equipo hasta hoy.

Hay otros detalles que no me gustaría dejar fuera en esta intervención, que mucho agradezco: aquella coronación del equipo como campeón estatal de Primera Fuerza en 1974, y la promoción del fútbol femenil, un par de años después.

En este sentido hay que destacar a un hombre que ha dado su vida por la organización: mi buen amigo, mi hermano, Ricardo Nicolás Blanquet Castillo, compañero de escuela en la Secundaria Federal No. 2.

Ricardo promovió el fútbol femenil en la colonia, al tiempo que yo lo hacía en el Tecnológico. Fueron épicos los agarrones entre mis Burritas y la García Ginerés.

Son varias las estrellas que recuerdo, especialmente a la que fue la primera gran figura del fútbol femenil en Yucatán: Elsy Pech, quien ya falleció. Otra estelar, con gran gambeta, fortaleza y velocidad en los extremos, fue Yazmín Rodríguez Galaz.

Es justo destacar en esta fiesta que si el club perdura, si la García Ginerés se mantiene vigente, es gracias al empeño de Ricardo Blanquet, quien se ha dado a la tarea de formar niños futbolistas y hombres de bien. Para Ricardo, el reconocimiento de todos y el agradecimiento del fútbol yucateco por su trabajo.

Hoy, a 50 años de distancia y gracias a esta invitación de Ricardo, por fin puedo decir que ya soy parte de la familia, que ya soy parte de la Ola Azul.

Muchas gracias.

Un comentario

  • CARLOS TUN TAMAYO diciembre 3, 2017en12:31 am

    PUEDO DECIR QUE GRACIAS A LA OLA AZUL DE LA GARCIA GINERES SOY UNA PERSONA DE BIEN CON VALORES Y PRINCIPIOS BIEN CIMENTADOS.
    MI FUERTE Y CALURUSO AGRADECIMIENTO AL ING GASPAR A. LOPEZ POVEDA Y RICARDO BLANQUET CASTILLO DE ARROPARME TODOS ESTOS AÑOS EN EL MEDIO FUTBOLISTICO.
    A TODOS MI AGRADECIMIENTO. SALUDOS AFECTUOSOS.

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