Gana Progreso en partido que llegó al cielo

septiembre 24, 2017

 

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

Sentado en una mecedora en su palco celestial, don Humberto Caballero García se dispuso a ver el partido entre los Tiburones de Progreso y los Cachorros de Ramírez Marín, equipos de la Liga “Naxón Zapata” dirigidos por sus hijos.

Pepe, con los escualos; Armando, el mayor, con los Cachorros que patrocina el gran jefe de los diputados en San Lázaro, don Jorge Carlos Ramírez Marín.

Junto a él, doña Elsa Delgado Medina de Caballero, su esposa, su compañera de toda la vida, aquella que se resistía a acudir a la Liga Yucatán, donde don Humberto, “Babalú” para sus amigos, invirtió su tiempo, esfuerzo y patrimonio.

Seguro estoy que ambos hubieran querido que el partido terminara empatado, pero los Tiburones, el equipo de José Rodrigo, armado para pelear con los Reyes de Tizimín la corona, era muy superior al equipo de Armando, que finalizó por caer 12-0 ante los escualos, en el choque inaugural de la campaña en el deportivo Hidalgo de Progreso.

Ray Torres Camargo, cuyo padre tal vez estuvo junto a los esposos Caballero Delgado ahí en el cielo, fue artífice de la victoria al atizar tres imparables y remolcar cuatro carreras, con los que apoyó la serpentina del ganador Omar Basulto Germon (dos hits en cinco entradas) y de los relevistas Amir Ibarra (una entrada y dos tercios con un pasaporte y un ponche), Juan Carlos Uribe Frías (un rollo con un hit) y el excepcional cerrador, velocista por excelencia Eduardo Sabido Ojeda, quien sacó los cinco outs finales con cuatro ponches, uno de ellos a Said Gutiérrez.

Mario Lavagnino contribuyó al triunfo de los escualos con cuadrangular de tres carreras.

Torres Camargo pegó jonrón solitario en el primer rollo y los Tiburones fabricaron seis carreras en la tercera entrada, para marcar el rumbo de la paliza.

La derrota fue para el abridor Freddy Guzmán.

El relevista de los oseznos, Mario Jiménez, realizó un gran trabajo al lanzar dos entradas en gran forma. El joven lanzador sólo recibió par de anotaciones.

Qué orgulloso debieron estar don Humberto y doña Elsa al ver a sus hijos como timoneles, frente a frente, algo que mi disco duro sólo registra algo similar como los enfrentamientos entre los hermanos Estrada Soto, “Paquín” y Héctor en la Liga Mexicana.

Quizá el próximo domingo, cuando se juegue el segundo entre ambos equipos en el campo de Lucky Seven, termine empatado.

Por lo pronto, José Rodrigo ya le ganó a Armando.

Foto de Andrés Novelo Basulto

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