Emmanuel: No se olviden de mí

septiembre 22, 2017

 

Ayer se cumplieron dos meses que Dios y las manos mágicas y vastos conocimientos del Dr. Ricardo Chávez Vargas me dieron una nueva oportunidad para vivir.

El 22 de julio pasado, el doctor Chávez y su equipo le quitaron un fragmento del hígado a mi mamá Marytere Baeza Villanueva y me lo trasplantaron para suplir mi hígado dañado, en una larga doble cirugía que comenzó a las 7:30 de la mañana y finalizó a la 01 horas del día 23, cuando se apagaron las luces del quirófano del Hospital Christus Muguerza Sur de Monterrey, con el doctor Chávez extenuado pero feliz por el éxito de la operación.

El trasplante se logró gracias a las aportaciones de mucha gente que respondió al llamado de mi familia; a rifas, kermeses, una gala de comediantes, un festival taurino, “boteos” en partidos de los Leones de Yucatán, un baile popular (también hizo actividades un grupo de lindas personas de aquí), en fin, diversas acciones que les permitieron a mis papitos pagar los honorarios de los médicos y lo pactado en el contrato del hospital. Pero en lugar de cinco días en Terapia Intensiva, estuve 14 y, como ya les dije, aún sigo hospitalizado por problemas en los pulmones, que me impiden respirar correctamente.

Como se imaginará, tenemos ya una deuda con el hospital, que no alcanza con las actividades que mi familia sigue realizando en Mérida (rifas, partidos de béisbol, subastas de artículos deportivos y colectas y una kermés de los estudiantes de enfermería del CERT donde trabaja mi abuelito, entre otras), por lo que le ruego no se olvide de mí.

Mi papá (Franz A. López Mena) ya me dijo que hubo un sismo y entiendo que hay que ayudar a la gente que se quedó sin su casa y sin las cosas más elementales, pero no se olviden de mí, principalmente en sus oraciones.

El cuerpo de gobierno del hospital ha sido generoso y paciente con nosotros, pero cuando se acerca la hora de mi salida (que espero sea pronto, aunque ya me encariñé con las enfermeras y los doctores), les urge a mis papitos tener el recurso para saldar la deuda.

Si desea apoyarme con una cooperación económica, puede hacerlo a la cuenta que está a nombre de mi papá en Banamex, número 2305358, o si desea hacerlo directamente al hospital, puede hacerlo a la cuenta cuyos datos aparecen abajo:

 

Sólo le suplico que mande al whattsap de mi papito (9993 01 72 76) una copia del recibo del depósito para que él lo considere cuando saque cuentas con el contador del centro hospitalario.

Cuando me pregunten mi fecha de nacimiento diré dos; cuando me pregunten mi lugar de nacimiento también diré dos: Mérida y Monterrey. Ya soy regio, desde hace dos meses.

No olviden a este huerquito.

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