Crónica de un empate anunciado

septiembre 17, 2017

 

Por MAURO J. CHALÉ PEREIRA

El escenario: Las Vegas, Nevada.

Los títulos en juego: tres campeonatos mundiales de peso medio (CMB, AMB y FIB).

Las bolsa total: $ 40 MDD, según las estimaciones más confiables.

El referee: Kenny Bayless.

Los contendientes: Saúl “Canelo” Álvarez (retador, de Guadalajara Jalisco, México) y el campeón Gennady “GGG” Golovkin (de Kazajstán).

El entorno favorecía de inicio al mexicano, si tomamos en cuenta sus presentaciones anteriores en la capital mundial del juego, mientras que para Golovkin era su primera pelea en esa emblemática sede. Y después de la espectacular presentación de un inspirado Michael Buffer, la campana sonó…

Salió un Álvarez elusivo, que tiró varios golpes desde el primer round, aunque logró conectar pocos.

Igualmente desde el mismo amanecer de la contienda, el que proponía el combate e iba hacia adelante era Golovkin y así continuó durante los doce asaltos.

Pero ni con todo lo anterior se vio a Golovkin en problemas. Nunca lo movieron, nunca le hicieron daño. Nunca se vio en peligro. Y eso que Álvarez le conectó buenos impactos a la cabeza.

Por otro lado, pudimos ver un Golovkin que contuvo buena parte de sus golpes (sólo él y su equipo saben por qué). Golpeó lo suficiente para no quedar abajo en la puntuación, pero nada comparado a lo que ha mostrado en otras peleas.

Y aún así, en dos o tres ocasiones sacudió a Álvarez (aún cuando el tapatío lo “negaba” con la cabeza en un alarde de soberbia).

Después de doce buenos asaltos (a secas), el veredicto sería definido por la vía de las tarjetas.

La primera puntuación marcó un muy exagerado 118-110 a favor de Álvarez. El segundo juez dio un mucho más realista 115-113 a favor de Golovkin; y el tercero marcó un 114-114 para el que la muy esperada pelea terminara en empate.

Como podemos suponer, el “desempate” (que NO es una revancha), dejará mucho más dinero que la pelea de hoy. Las bolsas serán mucho mayores, así como los ingresos por pago por evento, publicidad y todo el correspondiente aparato mercadológico.

Será posible que el año próximo veamos a un Golovkin totalmente suelto y agresivo como es su naturaleza y a un Álvarez con mejores recursos que le permitan ir hacia adelante y así poder aprobar su examen profesional (que para muchísima gente, esta noche reprobó). Sólo el tiempo lo dirá. Habrá qué esperar.

Y habrá qué ver.

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