El primer sin hit ni carrera en la Liga Mexicana

septiembre 16, 2017

 

Por Héctor Barrios Fernández

Hoy 16 de Septiembre se cumplen ochenta años del primer juego sin hit ni carrera lanzado en la Liga Mexicana de Béisbol.

Este juego fue lanzado por el Maestro Martín Dihigo Llanos, originario de la bella Isla de Cuba.

Tal hazaña se dio el 16 de Septiembre de 1937 cuando el equipo Aguila de Veracruz venció 4-0 a la novena de Nogales.

La Liga Mexicana de Béisbol se fundó en 1925.

Con un saludo cordial a todos Ustedes.

Experimentos

Y siguiendo con la grata historia de la Gran Carpa:

La década de 1880-1890, fue de extensivos experimentos con las reglas del béisbol, éste comenzó a adaptarse a sus necesidades comerciales.

El Comité de Reglas, aceptaba sugerencias todo el verano y cada invierno editaba nuevos reglamentos.

Recordemos que para otorgar una base por bolas, en un principio se necesitaban nueve bolas malas; sin embargo año con año la regla fue cambiando hasta que en 1889 quedó en cuatro.

La regla que permitía al bateador pedir que le lanzaran alto o bajo, fue eliminada y la zona de strike se estandarizó.

Uno de estos años, en 1887, para lograr un ponche se necesitaron cuatro strikes y por primera vez a los bateadores se les otorgó la primera base al ser golpeados por un lanzamiento.

No todas las ligas adoptaron las mismas reglas al unísono y esto generaba cierta confusión. Qué se marcaba como “hit”, qué no, cuándo se cargaba vez al bat y cuándo no, cuándo se marcaba “error” y a quién, todo eso estuvo en constante cambio.

Los guantes para fildear fueron de uso generalizado en esta década y por lo tanto los errores en el fildeo disminuyeron.

En los 1850s y 1860s, la ética del béisbol era impuesta por los clubes de caballeros y con mucha frecuencia, prominentes ciudadanos servían como umpires voluntarios, pero a medida que ganar o perder fue cobrando relevancia y con la llegada del profesionalismo, estas éticas y buenas costumbres fueron tiradas a la basura y el juego se volvió cada vez más rudo y grosero.

Los Cafés de San Luis liderados por su tercera base, Arlie Latham y dirigidos por Charles Comiskey, (el estadio de los Medias Blancas se llamó así, hasta que llegaron las marcas comerciales a comprar los nombres)  fue el centro de tales prácticas insanas.

Muchos creen que los Browns fueron el mejor equipo del siglo XIX, intentaban distraer al oponente con constante abuso verbal y como ganaban y ganaban juegos, otros trataron de imitarlos.

Los coaches corrían paralelos a las líneas de foul, gritando toda clase de improperios al pitcher contrario, esto provocó que en 1887 fuera establecido el cajón de coach.

Latham se vio envuelto en innumerables peleas, la Liga lo multaba y el dueño del equipo, con gusto pagaba el importe de éstas, creyendo que estas tácticas atraían fanáticos.

El equipo visitante no tenía dugouts, sólo una banca, expuestos a fanáticos hostiles que fácilmente podían agredir a los jugadores o se iban sobre los umpires.

Los Cafés de 1883 a 1889 ganaron más del setenta y cinco por ciento de los juegos en casa. La competencia por ganarse la preferencia del público era entre tres ligas básicamente, Liga Nacional, American Association y la Union Association.

Hubo esfuerzos por expandirse hacia el oeste hasta Kansas City y hacia el sur hasta Richmond, pero fallaron básicamente por los problemas de transporte y porque la prensa en esos lugares era incapaz de mantener el interés del público, así que el béisbol se siguió concentrando en el noreste de los Estados Unidos, donde la densidad poblacional era mayor.

Cabe mencionar que en el siglo XIX eran escasos los jugadores que pasaban de los seis pies de estatura.

En esta década nacieron Christy Mathewson, Sam Crawford, Joe Tinker, Ty Cobb, Home Run Baker, Eddie Collins, Walter Johnson, Grover Alexander, Joe McCarty, Tris Speaker, Joe “el Descalzo” Jackson, Branch Rickey, este último que no brilló como jugador, pero si como directivo, firmó a Jackie Robinson y a Roberto Clemente, creó el marco moderno del sistema de ligas menores e introdujo el casco para el bateador.

Los únicos bateadores de .400 en esta década fueron Tip O´Neill y Pete Browning en 1887 en la Liga Asociación Americana, temporada en la que se necesitaban cuatro strikes para ponchar a un bateador, en esta liga las bases por bolas contaban como “hits”. O´Neil .492, con bases por bolas como hits, .435 sin ellas.

Las reglas no exigían presentar el orden de bateo antes del juego, por eso Cap Anson esperaba a que los primeros dos bateadores llegaran a las bases, si eso sucedía, enseguida bateaba él, si no, esperaba hasta la siguiente entrada.

Los bats planos fueron legales entre 1885-1893, los contadores de bolas, strikes y outs para los umpires fueron introducidos, lo mismo que la pechera para cátcher, se jugó el primer partido nocturno de la historia en Hull, Massachusets, el 2 de septiembre de 1880.

A principios de 1890, Cap Anson viajó a Canton, Ohio, para ver lanzar a Cy Young, (máximo ganador en la historia con 511 juegos), su reporte final fue que Young era sólo otro granjero más.

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