Llueven botellas y piedras en partido de la Liga Motuleña

julio 31, 2017

 

El umpire lo suspende por falta de garantías, con Yaxcabá adelante en la pizarra 2-1 sobre Panabá

Por CÁSTULO SANDOVAL

El primer choque de playoff de la liga Motuleña de Béisbol entre los Toros de Panabá y los Huracanes de Yaxcabá quedó suspendido en el cierre de la quinta entrada, cuando el marcador le favorecía a los de casa 2-1, luego de que, a raíz de una discusiones, los aficionados que asistieron al campo Santa Lucía comenzaron a lanzar piedras y botellas contra el equipo visitantes y sus seguidores.

El umpire Alejandro Aranda suspendió el partido por falta de garantías.

BUEN DUELO DE PITCHEO

Por los bureles escaló la lomita Mauricio Avila y por Yaxcabá el oxkutzcabense Cléyver Alcocer, que sostuvieron un gran duelo.

Los Toros rompieron el celofán en la apertura del tercer inning cuando, con dos fuera, Rodolfo Aranda recibió base por bolas, avanzó a segunda con sencillo de Hiram Martín a la pradera central, y anotó con indiscutible de Emilio López.

En el cierre los Huracanes voltearon la tortilla. Con un out Abelardo Pech recibió pasaporte y Roberto Poot conectó cuadrangular sobre la barda del jardín izquierdo, para remontar la pizarra 2-1.

En el cierre de la quinta entrada, el primero de la tanda, Cristian Gómez, sacó un elevado con ojos que cayó de hit entre el jardinero central, el derecho y el camarero, anclando Gómez en la intermedia. Siguió Javier Paredes, quien recibió base por bolas. El lanzador Ávila protestó la decisión del umpire, quien lo expulsó.

El equipo burel protestó la expulsión, pero no pasó a más. Los ánimos se calmaron y subió al relevo el zurdo Juan Pablo Vergara.

Y cuando el partido iba a continuar, el mánager local, al llegar al cajón de coach del rumbo de la tercera base, se hizo de palabras con los Toros que estaban en su caseta, dirigiéndose específicamente a Mauricio Ávila, quien salió de la caseta y las bancas se vaciaron.

Las cosas se pusieron más difíciles cuando aficionados locales que estaban afuera, en la parte de atrás de la caseta de los visitantes, comenzaron a lanzar piedras y botellas al campo (uno de los cuales cortó levemente al lanzador Vergara).

La situación empeoró cuando el cuerpo policíaco llegó, porque pseudoaficionados brincaron el murete con la intención de ir donde estaban los peloteros visitantes.

Al mismo tiempo, desde las afueras del parque, un grupo de personas comenzó a lanzar piedras y botellas a las gradas donde se encontraba gran parte de la afición panabeña que acompañó al equipo (incluso mujeres, niños y personas de la tercera edad).

La policía calmó la situación, pero el ambiente seguía tenso, por lo que el umpire principal tomó la decisión de suspender el partido.

Así las cosas.

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